Después de iniciar la Celebración....
y haber hablado de los Padres que han trabajado en las Parroquias de Sant
Adrià... continúa...
...pues no quiero alargarme mas..,
simplemente leer algunas expresiones que nos dirige el Superior General...
por estas circunstancias…
"Queridos hermanos y queridos
feligreses... Agradezco la invitación a participar en vuestra fiesta. No
pudiendo estar presente personalmente, me uno desde Roma a vosotros todos y
a la Comunidad cristiana, en la Solemne Celebración de Acción de Gracias al
Señor, por los 25 años de presencia Barnabita en San Adrián.
Para la Parroquia, estos 25 años, son
un largo camino, recorrido en medio de un profundo cambio de la ciudad y de
la misma Parroquia, a través del alternarse de diversos presbíteros. Me es
grato recordar el primer Párroco Barnabita, el P. Carlos Musazzi, venido
desde Madrid, en 1981, para poner a disposición de la Comunidad cristiana,
su experiencia y su entrega generosa.
Recuerdo al bueno del P. Serafín
Colombo, al P. Luis Origlia, que ha dedicado a la Parroquia sus últimos 15
años de vida y que también lamentamos su ausencia; desde el cielo los tres
nos acompañan y rezan por nosotros. Recuerdo con alegría al P Cosme Vasti,
quien inició su experiencia pastoral en San Adrián, junto con el P Carlos.
Cuentas nuestras crónicas que nuestra
presencia nació en la sencillez, en la pobreza y en el trabajo, cualidades
que subrayan no sólo las dificultades iniciales, sino sobre todo el gran
empeño de ayuda y colaboración recíproca, la búsqueda de las cosas
esenciales y la con-fianza en la obra del Señor.
Mi mejor deseo para vosotros queridos
hermanos y feligreses de San Adrián, que esta gozosa circunstancia, es que
miréis hacia los próximos 25 (yo diría mucho más - P. Ángel) de vida
parroquial, con el mismo espíritu de los comienzos”.
Y el P. Cosme también se hace
presente, por su escrito, que ahora no os voy a leer, pero que luego lo
pondremos a disposición de todos. Nos saluda cariñosamente; dice que no ha
podido estar presente hoy, por ineludibles acciones pastorales que tenía en
la ciudad, donde ahora reside, en Nápoles.
Y además también quiero hacer presente, la carta que me envía Mons. José
Angel Saiz Meneses... "He recibido su amable invitación y el tríptico con el
elenco de actos socializados, con motivo del 25 aniversario de vuestra
presencia en Sant Adriá. Aprovecho la ocasión para haceros llegar, mi más
sincera felicitación por este aniversario y deciros que os recomiendo en mi
oración.
AL FINALIZAR LA EUCARISTÍA
Dando gracias, por esta celebración,
ya lo ha repetido muchas veces... el Señor Arzobispo también, damos gracias
por su presencia..., y quiero recordar que están con nosotros... un Padre
Asistente General: P. Víctor, y el Superior Provincial, de nuestra Provincia
de España. A ellos también le agradecemos esta Presencia, y han dejado sus
actividades allá en sus respectivas Comunidades.
Ahora terminamos la Celebración,
cantaremos el Himno del Fundador y procederemos a la Bendición de los
Locales. entonces, yo os invito a los que quieran presenciar esto, que den
la vuelta por Andreu Vidal, y entrarán por la puerta principal... Sino aquí
hay algunas escaleras, ya sería más difícil; mejor entrar por el otro lado,
y así podréis ver los locales que están realizados desde hace un
poco de
tiempo, pero hoy hemos tenido la ocasión de la presencia del Señor Arzobispo
y procedemos también a ello. lo que decías en estos días.. “casa del
herrero, cuchillo de palo”. se usan los locales, pero no estaban hasta ahora
bendecidos. ahora si tenemos la ocasión. Y gracias por vuestra presencia, y
gracias por todo lo que dais de refuerzo a nuestro trabajo todos. No quiero
decir nada nuevo, ni más.
Pero sí quisiera recordar a una
persona, no está presente hoy, porque está muy enferma. todo el mundo la
conocéis, la Sra Rosa, la botera. Ella, creo que hubiera estado muy gustosa
aquí, que nos ha ayudado mucho, según dicen nuestras crónicas... en los
primeros días. Y entonces me siento en deber de recordarla. Todos los
viernes le voy a darle la comunión a su casa y se lo diré el próximo viernes
que la hemos recordado y rezado por ella.
Gracias por todo.
Para descargar todo el Documento de P.
Ángel Mª Scotti
CLICKAR en el icono

Inicio
pagina

HOMILÍA DEL ARZOBISPO
METROPOLITANO DE BARCELONA
MONS. LUÍS MARTÍNEZ SISTACH
Bienvenido, Señor Alcalde, Regidores,
miembros del Consejo Pastoral de las Parroquias y demás hermanos y
hermanas. Nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, el domingo
que es el día del Señor -y esto para los cristianos siempre es lo
más importante-; nunca de-beríamos dejar el Domingo sin la
celebración de la Eucaristía como todos los cristianos más
auténticos se ha dicho siempre; desde que Jesucristo murió y
resucitó. Los Apóstoles, el día del Señor, el día de la
Resurrección, el primer día de la semana, se reunían para celebrar
la cena del Señor........... (vacío)
[Sant Adrià y San Juan Bautista] Son dos
Parroquias que están muy hermanadas, no so-lamente porque los
Sacerdotes que cuidan de ellas, formando parte de esta querida
Congre-gación de los Padres Barnabitas, sino también porque formáis
parte de un mismo municipio, y por lo tanto formáis parte de un
mismo Arciprestazgo, formáis parte de una misma Iglesia Diocesana,
de una misma Iglesia de Jesucristo, extendida de Oriente a
Occidente... y la co-munión, y la fraternidad y la solidaridad son
esenciales en la vida de la Iglesia.
Pero hoy recordamos y damos gracias a Dios
Nuestro Señor, porque toda Eucaristía es una Acción de gracias a
Dios nuestro Señor. Cada Domingo, cuando nos reunimos, tenemos que
dar gracias, y es una de las finalidades diríamos de la Eucaristía:
dar culto y alabanza a Dios Nuestro Señor. ¿En qué consiste esto?
Pues, Señor, nos reunimos aquí, nosotros que somos criaturas, poca
cosa, amados por Ti, salvados y creados por Ti, y venimos y nos
reunimos... y no entendemos mucho todo lo que hacemos. Pero sí que
sabemos una cosa por la fe: que te estamos dando culto, alabanza y
gloria, porque Tú eres Dios. Nosotros somos criaturas, tú el
Creador, nosotros creados; tú el Salvador, nosotros salvados; y te
damos gra-cias por tantas y tantas cosas que recibimos de tu bondad:
la vida, bueno... no acabaríamos todas las cosas que decimos; pero
si esto parece normal, esto parece natural, esto lo recibimos
gratuitamente; parece que nos toca, nos corresponde; lo recibimos
gratuitamente de Dios..........
Inicio
pagina
Esta obra maravillosa... que Dios ha hecho
de la creación, y nos ha constituido a nosotros como las criaturas,
los seres más importantes de esta creación, a condición también de
una cosa, queridos hermanos y hermanas... que no nos separemos de
Dios. Porque cuando el hombre y la mujer se separan de Dios, acaban
destruyéndose así mismos; porque el funda-mento más profundo de la
dignidad de la persona humana, el fundamento más sólido que nos
exige el amar a todos los hermanos sean quienes sean y también y
especialmente a los más pobres, los más olvidados, es Dios Nuestro
Señor. Y cuando se aparta a Dios de la con-vivencia humana, cuando
apartamos a Dios de nuestra vida... ¡Ay! ¡Ay! Que estamos todos en
peligro. Parece que nos liberamos, que somos los amos, los señores
de la creación, pero ponemos la creación contra la vida humana, y
así ya lo estamos viendo tantas veces, cuando el egoísmo
instrumentaliza la creación que Dios ha hecho, una armonía
perfectísima, con un ecosistema grandioso, nosotros lo modificamos a
veces, por egoísmo, por intereses... políti-cos, económicos... etc.
Y destruimos la misma creación que Dios ha creado al servicio de
toda la humanidad, no solamente de un tiempo... sino para todas las
generaciones que ven-drán después. Señor, cuando nos apartamos de ti
no entendemos nada, ni de nuestra vida, ni de la vida del universo
que tu has creado.
Y damos gracias a Dios Nuestro Señor hoy,
por tantas cosas, pero especialmente hoy por un hombre que nació en
1502..., un poco lejos ¡eh!, son casi... ¿Cuántos son? cinco siglos
ya que han pasado... 1502, siglo XVI... y nació en Cremona, a la
orilla del río Po, cerquita de Milán, a 40 Kilómetros, y ahí nació
Antonio Mª Zaccaría, hijo de un noble y de una esposa de este Señor,
madre de Antonio Mª, una mujer inteligente, piadosa, religiosa,
cristiana pro-fundamente. Y este joven fue creciendo... vivió pocos
años, porque murió a los 37 años...; y ¿cuántas cosas hizo con 37
años? Muchísimas cosas... lo sabéis, no lo tengo que repetir...,
entre otras cosas... fue médico, después sacerdote. ¡Ay! Que nos
recuerda a un médico, a un sacerdote de aquí... de Barcelona, que lo
canonizamos... Juan Pablo IIº... hace muy poco... lo canonizó... el
5 de septiembre del 2004, en Italia. Y se llamaba... se llama Pere
Tarrés, mé-dico también, laico como Antonio Mª, eeeh... un hombre
entregado totalmente a los demás como él, y al final sacerdote
también como Antonio Mª. Pere Tarrés es Beato, está en proce-so de
Canonización...; Antonio Mª Zaccaría es Santo y ya has conseguido la
Canonización.
Pero este hombre fundó los “Clérigos
Regulares de San Pablo, que se conocen como Barnabitas por la
Iglesia “San Barnaba”, “San Bernabé” que estaba allí, donde se
reunían, donde se fundó esta Congregación, esta Orden; y a la vez
también las hermanas Angélicas... de San Pablo de alguna manera,
vinculadas a San Pablo, porque para él, San Pablo, le con-quistó su
corazón y le llevó intensamente a Jesucristo. Y también los Laicos
de San Pablo; tres dimensiones importantes de la vida de la Iglesia:
el sacerdocio al servicio de las comu-nidades cristianas, las
religiosas consagradas a Dios, y al servicio también del
Pueblo de
Dios y del mundo y de la Sociedad, y los Laicos y Laicas, los
matrimonios... etc, que se po-nen al servicio también de su
vocación, para transformar este mundo y ponerlo al servicio de todos
los hombres y mujeres..., para que sea más justo y más fraternal.
Inicio
pagina
Pero, este Santo, que trabajó muchísimo, 37
años de vida, entregando su vida totalmente a Dios Nuestro Señor,
estaba como... como prendido de dos dimensiones de la fe cristiana:
el Crucifijo... Jesús Crucificado, y la Eucaristía.. que consideraba
como el “Crucifijo Vi-vo”. Hemos escuchado en la Palabra de Dios...
y en esta Palabra de Dios, San Pablo, segun-da lectura, nos ha dicho
que él llevaba a las comunidades que creaba en su tiempo, comuni-dades
cristianas, anunciando... no grandes saberes, no con palabras
sublimes, intelectuales, sino con palabras sencillas... a Jesucristo
y a Jesucristo Crucificado..., escándalo para unos... locura para
otros, pero fuerza, salvación para los creyentes en Jesucristo.
Queridos hermanos y hermanas, San Antonio
Mª Zaccaría... nos conduce a la esencia de la vida cristiana: es la
Muerte y la Resurrección de Jesucristo, es nuestra unión a
Jesucristo crucificado, que murió en la Cruz, pero que resucitó; y
esta... aquí está la síntesis de nuestra vida cristiana, en el
presente, mientras terminamos por este mundo, pero sobre todo la
resu-rrección definitiva en la resurrección, cuando el Señor, más
bien la vida eterna, que empeza-rá cuando el Señor nos llame y en la
resurrección el último día.
Nosotros, también, tenemos que poner
nuestra confianza total en Jesucristo Crucificado, y este mundo lo
necesita; nuestra fuerza, lo hemos escuchado en San Pablo, no es en
el pla-cer, en la riqueza, en la influencia que podamos tener, o que
podamos
recibir de los poderes de este mundo, ¡no!. la tentación
existe siempre, pero nuestra fuerza, de los cristianos y de la
Iglesia, se encuentra solamente en Dios; en el hijo de Dios
encarnado en las entrañas vir-ginales de María... por obra del
Espíritu Santo, que nació, murió... en la cruz, murió en la Cruz, y
resucitó, Jesucristo Dios y Hombre, nuestro Salvador, el único
Salvador del género humano.
Y nuestra confianza está plenamente en Él.
Pero fijaros, es importante, parecería que la Cruz es algo
abominable, y lo es... y lo es también..., pero si tenemos fe...
este árbol de la Cruz, es el árbol que ha dado el fruto más
importante, el fruto de la salvación. Este árbol de la Cruz, porque
Jesucristo murió en este árbol, así como en el primer árbol del
Paraíso nos trajo el pecado..., Adán y Eva, este segundo árbol, el
árbol de la Cruz, por Jesucristo Cruci-ficado en ella y resucitado,
nos da la salvación.
Y entonces, cuando en nuestra vida hay
dolor y sufrimiento, cuando hay incomprensio-nes, cuando viene la
enfermedad... grave, cuando nos parece incluso que Dios no nos
quiere, nos tiene olvidados, yo os invito, como hacía sin duda, San
Antonio Mª Zaccaría, acercaros a Jesucristo crucificado.
Contemplad la Cruz, …no son necesarias
palabras. Contemplando la Cruz, a Cristo cruci-ficado por amor a
cada uno de nosotros, entendemos que a pesar de todo lo que nos
pueda suceder..., el pasó antes, sin necesidad, solamente para
ayudarnos, para salvarnos, y para que acojamos la cruz cuando viene
y recordamos que siempre la llevamos de alguna mane-ra, y que
hagamos camino con Él, que nos concrucifiquemos con Cristo. Mirad,
es la Cruz. Cuando hablamos de la gloria de Dios, ¿donde se
manifiesta la gloria de Dios en Jesucristo? y diríamos... “en el
Tabor”, cuando apareció como Dios, en otra.... cuando hacía un
milagro, como hemos escuchado en el Evangelio, cuando perdonaba los
pecados en el Paralítico,
cuando le dijo... “levántate, toma tu
camilla y échate a andar”; allí aparece en estos momen-tos la gloria
de Dios, o ¡no!. La gloria de Dios aparece fundamentalmente...
también en aquellos momentos, también en la resurrección, pero,
pero, pero, fundamentalmente en la Cruz.
Inicio
pagina
Señor, ¡no entendemos nada...! Nuestro
mundo, la imagen que se cotiza tanto, no lo en-tiende esto; nunca lo
pondría como tú lo pones, tu eres quien en la cruz, queridos
hermanos y hermanas, aparece el amor de Dios, y el amor fiel. Dios
nos ama tanto, que nos da a su Hijo que muere en la Cruz, para que
lo entendamos. Y nos ama tanto, que es un amor hasta la muerte, pero
fiel; que a pesar de nuestros pecados, que a pesar de nuestras
infidelidades, Dios siempre es fiel, y aquí aparece la gloria de
Dios, amando con fidelidad, siempre.
La Encíclica del Papa Benedicto XVI...
“Dios es amor”, eso que ya sabemos, pero que a veces no
comprendemos; y ¿cuando se manifiesta el “Amor de Dios”?... siempre,
pero es-pecialmente en la Cruz. San Antonio Mª Zaccaría, enamorado
de Cristo crucificado, como San Pablo... “vine a vosotros a
anunciaros a Jesucristo, y a Jesucristo crucificado” ¡Ooooh Hoy día
no digamos, no comencemos diciendo, que eso es difícil, que los
hombres y las mu-jeres de hoy no lo entenderán. Señor, es verdad que
no lo entenderán, pero es que esto es nuestra fuerza,
es que eres Tú
que nos lo harás entender. Porque los hombre y las mujeres de hoy...
también necesitan sentirse queridos y queridas; y cuando obtendrán
más fe, es por-que vean que Cristo, por amor a ellos y a todos, ha
dado su vida muriendo en la Cruz, con-denado injustamente, con
infamia, con calumnia. Todo esto creo, se da en nuestra vida, con
menos intensidad y nos hace padecer tanto... Él lo ha pasado antes.
Y este amor a la Eucaristía, lo considero
como la crucifixión única. El amor a la Eucaris-tía, hermanos y
hermanas, que nos une a todos y formamos la comunidad. Fijaos en el
Evangelio: nos ha dicho una cosa para los padres Barnabitas... - 25
años, entre nosotros que aprovecho para agradecerles, que os han
ayudado, que os ayudan, os quieren, que les ayu-damos y les
queremos, que formamos esta comunidad cristiana, [que ya] con el
Alcalde y los concejales de este municipio - y es de que, las
Parroquias cohesionan la ciudad. Las Pa-rroquias, prestan un
servicio importantísimo a la ciudad, a la convivencia social, de
muchas maneras, ¡no lo olvidemos!, ¡eh!... La manera más importante,
no la única, la manera más específica es, lo que Jesús hizo en aquel
Paralítico, que seguramente se acercó para caminar; y Jesús que le
va a decir “hijo, tus pecados quedan perdonados”. Que este servicio
de Jesús consuele a todo el mundo, para perdonar todos nuestros
pecados y para salvarnos. Y esto es lo que hacemos las Parroquias y
esto es lo que los cristianos estamos anunciando, a Jesucris-to que
nos quiere, que nos consuela, que nos perdona, que nos salva, que
nos hace
hijos de Dios; y eso es lo que los ofrecemos, a los hombres
y mujeres de nuestro mundo que también hoy y siempre, pero hoy
especialmente necesitan, porque tienen un vacío grande de espíritu;
un vacío y una falta de sentido de la vida, que busca a todos [los
hombres], para que todos puedan vivir, ya que equivocamos tan
fácilmente el espíritu.
Inicio
pagina
Pero a la vez..., eso es lo que hace a la
comunidad y es un servicio... importantísimo a una ciudad, a una
convivencia social, porque eso quiere decir, que Dios nos quiere,
que nos sentimos queridos y que nos debemos perdonar, que nos
debemos ayudar mutuamente. Fi-jaos cuantas cosas suceden en una
comunidad cristiana y parroquial ..................., que se reúne
para celebrar la fe, escuchando la palabra de Dios y la
catequesis............. sobre Jesús, ................... y su
reinado, en medio de la ciudad, en la ayuda fraterna, ayudando a los
pobres y necesitados, sentirse solidarios de las necesidades del
pueblo, de las necesidades sociales. Participando en la dimensión
cultural etc. etc. No se puede escribir la historia de Sant Adrià,
si no se escribe también la historia de estos 25 años y de
muchísimos mas años anteriores, de la presencia de la Parroquia y
después de las Parroquias de Sant Adrià.
Bienvenidos, os invito a todos, contento de
presidir esta Eucaristía, como Arzobispo de Barcelona, con vosotros,
agradeciendo a los PP. Barnabitas, agradeciendo a todos lo que
están, agradeciendo también la presencia del Señor Alcalde, para que
esta colaboración con-tinúe siempre; separación, pero colaboración;
independencia, pero colaboración, del arco de la Iglesia y de la
Administración, porque tanto la Iglesia como, bien el Estado, la
Adminis-tración, la sociedad, los que dirigís, los que tenéis la
responsabilidad, lo componen las mis-mas personas, cristianos y
ciudadanos, para la organización de la situación personal y so-cial;
y eso es bonito y eso es lo que es conveniente, y eso es una sana
laicidad con la socie-dad, eso es una laicidad sana, de ayuda, de
respeto a la libertad religiosa, de respeto a los
sentimientos..........., a los sentimientos y de las convicciones
religiosas de cualquier religio-so............, de cualquier
creyente, que tienen unas convicciones y sentimientos religiosos, y
eso crea cohesión y eso crea convivencia. Continuemos con la
Eucaristía agradeciendo al Señor Nuestro Señor, tantos y tantos
dones que recibimos de su ayuda.....
Que así sea
Para descargar todo el Documento del
Arzobispo en Formato Word
CLICKAR en el icono

Inicio
pagina

CARTA
DEL P. COSME VASTI
Napoli, 13 Febbraio 2006
Carissimo P. Angelo,
lo Spirito è pronto… ma le mie occupazioni
mi impediscono essere presente domenica prossima alle feste del XXV
Anniversario della presenza dei Barnabiti in Sant Adrià de Besòs. Ho
preso degli impegni di predicazione ineludibili e per questo non
posso essere presente. Ma almeno, in spirito e con tanto amore sarò
presente domenica prossima, pregando per voi tutti (Confratelli e
popolo di Dio), perché le benedizioni di Dio ricadano sulle due
Comunità di San Adriano e San Giovanni, rette dai Barnabiti.
Mi hai chiesto alcune riflessioni o ricordi.
Non ti parlo degli immediati inizi (che troverai scritti negli Atti
della Casa), quanto delle mie prime impressioni al momento del mio
arrivo. A Sant Adrià arrivai tre o quattro giorni dopo l’Ordinazione
sacerdotale dei Padri Victor e Mariano a Palencia. Dopo un viaggio
abbastanza comodo, arrivai verso le 7 del pomeriggio (da Madrid) in
una giornata piena di sole e di caldo. Trovai il Padre Carlo Musazzi
(di felice e santa memoria) che stava parlando con alcuni laici di
una certa età. Poco dopo sali in casa, che trovai completamente “povera”:
quattro scarni letti, poche sedie, una tavola e niente più. Vivemmo,
il Padre Carlo ed io in perfetta letizia e povertà i primi giorni di
luglio. Due magnifiche donne (Dolors e Rosa) ebbero cura di noi i
primi giorni, portandoci da mangiare, lavando i nostri indumenti,
coccolandoci come dei bambini bisognosi di tutto. Che Dio le
benedica!!!
L’atmosfera che ci avvolgeva, era quella di
molta aspettativa: gli occhi di tutti erano fissi su di noi, perché
si sperava da parte del Vescovo e di molti parrocchiani, di dare un
rilancio a quella Parrocchia, alquanto morta dal punto di vista
pastorale: l’assenza di opere pastorali valide era quasi totale.
Ci mettemmo all’opera, per “aprire”
letteralmente le porte della parrocchie e della Canonica, prima
sistematicamente chiuse, per fare sentire ai fedeli che eravamo
pronti ad accoglierli, a farci partecipi delle loro illusioni e
speranze. L’idioma catalano non fu un problema assoluto per noi: nei
primi tre anni era il Padre Carlo che svolgeva le liturgie, poi,
dopo la sua partenza, subentrai io.
Quello che importava molto era costituire
un parrocchia viva (con tutti i suoi limiti, s’intende), allargando
e sviluppando l’evangelizzazione e la catechesi (mi ricordo che un
certo punto si ebbero circa 60 catechisti) che abbracciava la
preparazione di quasi tutti i sacramenti; creando un gruppo
giovanile abbastanza forte, evangelizzando i capi scout (molti dei
quali sorsero dai gruppi giovanili della Parrocchia); si misero le
basi per vivere in modo gioioso nella piazza (creando e fomentando
giochi infantili, organizzando incontri conviviali serali,
specialmente durante l’estate…). Il resto è storia.
Ho dato alla parrocchia il meglio delle mie
forse fisiche, intellettuali e spirituali come uomo e come
sacerdote: ringrazio Dio per tutto quello che ho potuto fare mi
rammarico per il molto che non ho fatto.
Dal golfo di Napoli, in cui svolgo
un’attività totalmente diversa (anche se non mi distacco dal lavoro
parrocchiale, stando presente nella Chiesa di S. Nicola alla Carità)
, vi dico soltanto che mi ricordo molto spesso di voi, nei momenti
di preghiera e non, e con immenso piacere torno qualche volta fra di
voi. Vi raccomando al Signore e oggi starò con voi, presente in
spirito.
Os quiero a todos!
Para descargar todo el Documento de P.
Cosme en Formato Word
CLICKAR en el icono

Inicio
pagina
