Transcurría el año de 1980 y ya se pensaba desde hacía
algún tiempo trasladar las reuniones que celebraban los mayores a otro lugar
más conveniente, pues hasta aquel momento, desde que los PP. Barnabitas
habitaron la casa, se reunían en ella.
Finalmente, la idea cristalizó
en una definitiva y feliz realidad: con esfuerzo, dinero y ayuda de muchos
feligreses, nuestros mayores inauguraron su CLUB DE ANCIANOS el día 1 de mayo
del citado año, y cuyo gasto total para ponerlo en funcionamiento fue de
497.514 ptas.
Este club fue dedicado a 5.
José Obrero y bautizado bajo el mismo nombre. Fue instalado en los bajos de la
iglesia junto al salón de actos. Así se consiguió que, hombres y mujeres
mayores que dieron muchos años de su vida por la vida y por los demás y sin
descansar, encontraran un lugar agradable, con compañía, ayuda y el cariño
que ellos han merecido siempre.
Con el paso de los años, el
número de personas que acudían al club fue dichosamente creciendo. Leer el
periódico, jugar al dominó o a las cartas, echar algún que otro sueñecito y
charlar de su juventud, de sus hijos y sus nietos, fueron siempre sus
principales actividades, aparte de alguna excursión a las cercanías de Madrid
o alguna fiesta que los jóvenes u otro grupo de la parroquia les ofrecían,
rompiendo así la monotonía diaria.
Varias señoras mayores que
pertenecen a los grupos de Vida Ascendente y Catecumenado de adultos, se han
ofrecido para contestamos a unas preguntas:
¿En
qué año llegaron al barrio?
La más antigua, Eloisa,
lleva 33 años. Satur y Ana, 28; Luisa 27; Trini 26; Plácida 25, etc. y la
media, ronda los ochenta años de edad.
¿
Cómo fueron sus primeros contactos con la parroquia?
Al principio, como no
teníamos iglesia en el barrio, íbamos a Misa a la iglesia de los militares en
la carretera de Extremadura o al colegio de los Hermanos de la
Salle, hasta que la urbanizadora Béjar, nos regaló una caseta prefabricada
para utilizarla como capilla, una vez que los padres Barnabitas se instalaron
en el barrio.
¿
Qué impresión les causó tener en la parroquia a unos religiosos italianos?
Parecía
que no conocían bien el castellano y nos chocaba mucho su forma de hablar,
pero lo que está muy claro, es que su entusiasmo y ganas de trabajar, dejaban
constancia de la misión que venían a hacer a España.
¿Cómo
empezaron a vivir su espiritualidad?
Las
que vinimos de los pueblos, como las que llegamos de otros barrios de Madrid, teníamos
por costumbre ir a Misa y rezar el Rosario todos los días. Cuando empezó a funcionar
la parroquia con los PP. Luis y Carlos, todas las tardes se rezaba el Santo
Rosario y después se celebraba la Eucaristía. O sea que nuestras costumbres religiosas
no cambiaron en absoluto, por el contrario fuimos haciéndonos a otras más
modernas formas de vivir nuestra espiritualidad, como cantando, viajando o
trabajando en grupo.
¿Recuerdan
alguna anécdota que contar?
Una
tarde, el padre Carlos, encargó a una de nosotras que dirigiera el Santo
Rosario, a lo que contestó la aludida que no llevaba rosario; el padre le contestó
que los dedos de las manos también servían para contar.
Recordamos
al p. Luis, joven, alto y espigado, con sus rápidos andares, recogiendo (con
ayuda de los jóvenes), cartones y botellas para recaudar unas pesetas, y al p.
Carlos vestido con un mono azul, regando los jardines, ahorrando de esta
manera algo de dinero. Aquellos tiempos eran difíciles para todos, y más para
los Barnabitas que trataban de comenzar su obra en Madrid.
¿
Cómo ha sido su participación activa en la comunidad parroquial?
Hemos
formado parte de grupos parroquiales, conocido la vida de .S. Antonio Mª Zaccaría,
y viajado por nuestro país y el extranjero. Gracias a los PP. Carlos, Luis y
José, porque así algunas personas hemos conocido algo más que Madrid y el
pueblo donde nacimos.
En
un principio, colaborábamos cobrando "los cupones" a la gente que
quería participar económicamente, pasábamos el "cestillo" en las
Misas o estábamos en las mesas en el día de Cáritas tratamos de profundizar en
la fe en los grupos a los que pertenecemos , y hasta hace poco tiempo, también
nos encargábamos de la limpieza de la iglesia, pero hoy en día lo realizan
personas más jóvenes.
¿
Quieren aportar algo más para esta revista?
Si,
quisiéramos, aprovechando las "bodas de plata" de nuestro templo,
para aportar unas breves líneas, hablando de nuestro grupo de Vida Ascendente
(Movimiento Cristiano de Mayores), que no es sólo importante por el número de
personas que lo componen, sino también por el trabajo en profundidad, amistad,
ayuda mutua, alegría, esperanza y sobre todo, por el amor que reina en
nosotros.
“Este movimiento
surgió en Francia hace más de 40 años y está formado por personas de la
tercera edad, que entregan su dinamismo y participación en las
actividades parroquiales. Su experiencia de vida es una gran
fuente de riqueza para todos los demás”.
Nuestro
grupo comenzó a trabajar hace 6 años. Como toda obra de Dios, nacía pequeña,
muy pequeña, cómo una semilla que comienza a germinar ¡Tan sólo con 5
personas!
¿Cuales
fueron vuestros objetivos primordiales?
Profundizar
juntos en la riqueza incalculable del Evangelio y unimos en la oración.
Crear
lazos de amistad que apartasen de muchos de nosotros la amargura de la soledad.
Difundir
la alegría y el amor a nuestro alrededor.
Hoy
somos unas 50 personas, nuestra participación no es siempre continua, por nuestras
circunstancias, tanto de salud como familiares, que se van dando a lo largo
del curso. Entre todos nosotros hay una plena identificación y armonía. Durante
el año tenemos nuestras Eucaristías de grupo, excursiones, convivencias con
otras parroquias de Madrid y también nuestros ratos de ocio, como la poesía,
la canción y la animación de teatro.
Damos
gracias al Señor por haber hallado en la Iglesia, el lugar en el que podemos ser
evangelizados y evangelizadores con nuestra vida cotidiana y a nuestros
queridos padres Barnabitas por su acogimiento a todos nosotros.
Para
todos, nuestro recuerdo y cariño desde este grupo, los que somos "la
dorada edad parroquial".