Un poco de historia:
La Legión de María fue fundada en Dublín
el año 1921, como un movimiento católico de seglares comprometidos en el
apostolado directo, esto es, dirigiéndose a las personas de corazón a corazón.
Hace doce años, estando el p. Justo de párroco
se dio luz verde a esta organización, siendo él mismo el Director Espiritual
del grupo, que llegó a contar con doce miembros activos.
Hoy sólo quedamos tres miembros activos
y ochenta auxiliares; éstos orando y nosotros orando y trabajando, mantenemos
intacto el espíritu de apóstoles seglares de la Legión de María, que es el de
María misma.
Su principal ideal:
La santificación personal por medio del
apostolado y la oración. Ser un cristiano auténtico, es seguir a Jesús, así se
llega a ser Santo. Sin este requisito jamás llegaremos a ser Santos; sin esta
meta, no podremos seguir a Jesús de Nazaret.
Los Santos, lo fueron, no por hacer
milagros, sino, por haber amado mucho y muy bien. Por haber corrido hacia el
prójimo como lo hizo San Antonio Mª Zaccaría, tomando la Cruz como la tomó él,
para llevar al Crucificado por hogares, plazas y calles, como la llevó él para
combatir la corrupción, la maldad y la tibieza del Renacimiento, algo
comparable a la sociedad acomodada de nuestro tiempo, empeñada en vivir un
cristianismo sin Cruz.
¿Que hace la Legión hoy en nuestra
parroquia?:
Orar y trabajar apostólicamente.
Funciona con una reunión semanal, donde
se ora, se revisa la actividad apostólica; pues la Legión de María tiene una forma concreta de
oración, un trabajo semanal bien precisado y
unos informes
semanales detallados del trabajo realizado, y su último y más importante medio, su unión con María.
¿ Quienes pueden pertenecer?:
Todo católico que practique fielmente su
religión y desee ser útil a la Iglesia y a la sociedad y que esté dispuesto a
cumplir las normas y reglas de nuestro manual; esto es, con responsabilidad y
sentido de asociación.