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REVISTA "MUNDO BARNABITA 73" "ENERO 2009" |
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Para abrir los Documentos..., ya que son grandes, esperar con PACIENCIA
| INDICE DE LA REVISTA - ENERO 2009 | |||

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Editorial: “Te prometo que no seré bueno esta Navidad”. (Alessandro Pronzato)
Grupo Niños catequesis de Madrid Este niño no quiere ser bueno en Navidad, como todos los niños y todas las personas. No quiere ser bueno en Navidad, para seguir siendo igual de malo al día siguiente. Él quiere ser en Navidad como todos los días, para que cuando venga Jesús le vea y le conozca tal cual es. Este niño es auténtico. Esta persona es limpia de corazón. No vale eso de ser bueno por un día o pacífico por dos días. No vale eso de vivir entre paréntesis o de hacer treguas por un tiempo. (Antes los ejércitos cristianos no hacían la guerra en domingo ni en Navidad, después volvían a las armas, hasta la Pascua). Es verdad, en Navidad parece que recorre el mundo una ola de ternura y una corriente de generosidad. Todos nos deseamos las mayores felicidades y a todos impartimos las mejores bendiciones. En Navidades hacemos campañas y colectas de caridad, y nos parece bonito. Que alguien tenga hambre es una desgracia, pero que tenga hambre en Navidad es un gran pecado. En Navidad incluso rezamos y cantamos con más fervor y renovamos nuestra fe cristiana. Todo por el Enmanuel. y decimos: qué pena. ¡Qué pena, Dios mío! ¿Por qué termina tan pronto la Navidad? ¡Que sea siempre Navidad! Pues ésta es la buena noticia, que siempre es Navidad. Dios vino a nosotros y viene siempre a nosotros. Dios vino y se ha quedado para siempre con nosotros. Entonces, todos los días tenemos que ser buenos. Todos los días tenemos que ser portadores de paz. Éste es el problema de nuestras oraciones y celebraciones, que son fragmentarias. Así hacemos un corte entre oración y vida, entre rito y espíritu. Corremos el peligro con esta dicotomía de llegar a la esquizofrenia. Una cosa es lo que se reza y otra lo que se vive. Una cosa es lo que se celebra y otra lo que se siente y experimenta. . Señor, te prometo que seré bueno el día después de Navidad. . Te prometo que seré bueno el día después del domingo. . Te prometo que seré bueno todos los días siguientes. . Te prometo que seré bueno el día después de la comunión. . Te prometo que después de rezar el Padrenuestro seré mejor, seré capaz de compartir y de perdonar. . Te prometemos que el año después de casamos nos querremos más. . Te prometo que después de celebrar a la Virgen, la imitaré. . Te prometo que después de adorar al Santísimo seré «adorador» de mis hermanos. . Te prometo que después de meditar la Palabra la guardaré en mi corazón. . Te prometo que después de predicar, me predicaré a mí mismo. . Te prometo que después de la catequesis, me convertiré en catecúmeno. . Te prometo que después de pedir tu bendición, multiplicaré mis bendiciones. . Te prometo que después de peregrinar a Roma y Santiago, seré más misionero y apóstol. . Te prometo que después de ganar indulgencias, seré más indulgente. . Te prometo que después de ganar jubileo, seré más alegre. . Te prometo que pondré siempre el acento en el después, y que no quiero hacer paréntesis en mi vida, ni dividirla entre oración y trabajo, entre días santos y días mediocres, entre lugares sagrados y lugares profanos. Fiestas sí, porque los ritos son necesarios, pero procuraré que mi corazón esté siempre de fiesta. Navidad no es punto de llegada, sino de partida. Lo mismo podemos decir de otras celebraciones. Como pasa con la boda, no es el final, sino el principio de un gran amor. Y Dios siempre viene a casarse con nosotros. Pero el amor esponsal de Dios no se dirige a la humanidad genérica, ni siquiera a un pueblo más concreto, como Israel, sino a cada uno de los hombres, a cada uno de nosotros. Y la respuesta, sabemos, no ha sido gratificante para Dios: «Vino a su casa y los suyos no le recibieron» (Jn 1, 11). En cada Navidad llama a nuestra puerta mendigando acogida y amor. «Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo» (Ap 3, 20). Son cenas de bodas, cenas de comunión. Navidad, abre tu puerta al niño. Hazte cuna para él. No viene a quitarte nada, viene a enriquecerte y ensancharte. Besa y abraza a tu Dios. Navidad, el niño quiere nacer en tu corazón. Comulga con él. Navidad, el niño que nació en Casa del pan, se deja comer. Come el pan de Navidad. Navidad, el niño también se deja alimentar y se deja vestir, mendigo y por dios-ero, sé generoso con él.
AÑO PAULINO La vida de San Pablo antes y después de Damasco (Audiencia general del Papa miércoles 27 de Agosto 2008 – Revista Ecclesia nº 3.434) Los datos biográficos de San Pablo se encuentran respectivamente en la Carta a Filemón, en la que se declara «anciano» -presbytes(Flm 9), y en los Hechos de los Apóstoles, que en el momento de la lapidación de Esteban dice que era <joven» -neanías- (Hch 7, 58). Evidentemente, ambas designaciones son genéricas, pero, según los cálculos antiguos, se llamaba <joven» al hombre que tenía unos treinta años, mientras que se le llamaba «anciano» cuando llegaba a los sesenta. En términos absolutos, la fecha de nacimiento de San Pablo depende en gran parte de la fecha en que fue escrita la Carta a Filemón. Tradicionalmente su redacción se sitúa durante su encarcelamiento en Roma, a mediados de los años 60. San Pablo habría nacido el año 8; por tanto, tenía más o menos sesenta años, mientras que en el momento de la lapidación de Esteban tenía treinta. En cualquier caso, nació en Tarso de Cilicia (d. Hch 22, 3). San Pablo, judío de la diáspora, hablaba griego a pesar de que tenía un nombre de origen latino, derivado por asonancia del original hebreo Saúl/Saulo, y gozaba de la ciudadanía romana (d. Hch 22, 25-28). Así, San Pablo está en la frontera de tres culturas diversas -romana, griega y judía- y quizá también por este motivo estaba predispuesto a fecundas aperturas universalistas, a una mediación entre las culturas, a una verdadera universalidad. También aprendió un trabajo manual, quizá heredado de su padre, que consistía en el oficio de «fabricar tiendas» -skenopoiós- (Hch 18, 3), lo cual probablemente equivalía a trabajar la lana ruda de cabra o la fibra de lino para hacer esteras o tiendas (d. Hch 20, 33-35) Hacia los doce o trece años, San Pablo dejó Tarso y se trasladó a Jerusalén para ser educado a los pies del rabí Gamaliel el Viejo, nieto del gran rabí Hillel, según las normas más rígidas del fariseísmo, adquiriendo un gran celo por la Torá mosaica (d. Gal 1, 14; Flp 3, 5-6; Hch 22, 3; 23, 6; 26, 5). Por esta ortodoxia profunda, que aprendió en la escuela de Hillel, en Jerusalén, consideró que el nuevo movimiento que se inspiraba en Jesús de Nazaret constituía un peligro, una amenaza para la identidad judía, para la auténtica ortodoxia de los padres. Esto explica el hecho de que haya «perseguido encarnizadamente a la Iglesia de Dios», como lo admitirá en tres ocasiones en sus cartas (1 Cor 15, 9; Gal 1, 13; Flp 3, 6). Aunque no es fácil imaginar concretamente en qué consistió esta persecución, desde luego tuvo una actitud de intolerancia. Aquí se sitúa el acontecimiento de Damasco, a partir de entonces, su vida cambió y se convirtió en un apóstol incansable del Evangelio. Tradicionalmente se divide su actividad apostólica de acuerdo con los tres viajes misioneros, a los que se añadió el cuarto a Roma como prisionero. Todos los narra San Lucas en los Hechos de los Apóstoles. Sin embargo, al hablar de los tres viajes misioneros, hay que distinguir el primero de los otros dos. En efecto, en el primero (cf. Hch 13-14), San Pablo no tuvo la responsabilidad directa, pues fue encomendada al chipriota Bernabé. Juntos partieron de Antioquía del Orontes, enviados por esa Iglesia (cf. Hch 13, 1-3), Y después de zarpar del puerto de Seleucia, en la costa siria, atravesaron la isla de Chipre, desde Salamina a Pafos; desde allí llegaron a las costas del sur de Anatolia, hoy Turquía, pasando por las ciudades de Atalía, Perge de Panfilia, Antioquía de Pisidia, lconio, Listra y Derbe, desde donde regresaron al punto de partida. Había nacido así la Iglesia de los pueblos, la Iglesia de los paganos. Mientras tanto, sobre todo en Jerusalén, había surgido una fuerte discusión sobre si estos cristianos procedentes del paganismo estaban obligados a entrar también en la vida y en la ley de Israel (varias normas y prescripciones que separaban a Israel del resto del mundo) para participar realmente en las promesas de los profetas y para entrar efectivamente en la herencia de Israel. A fin de resolver este problema fundamental para el nacimiento de la Iglesia futura se reunió en Jerusalén el así llamado Concilio de los Apóstoles para tomar una decisión sobre este problema del que dependía el nacimiento efectivo de una Iglesia universal. Se decidió que no había que imponer a los paganos convertidos el cumplimiento de la ley de Moisés (d. Hch 15, 6-30); es decir, que no estaban obligados a respetar las normas del judaísmo. Lo único necesario era ser de Cristo, vivir con Cristo y según sus palabras. De este modo, siendo de Cristo, eran también de Abraham, de Dios, y participaban en todas las promesas. Tras este acontecimiento decisivo, San Pablo se separó de Bernabé, escogió a Silas y comenzó el segundo viaje misionero (Hch 15, 36-18, 22). Después de recorrer Siria y Cilicia, volvió a ver la ciudad de Listra, donde tomó consigo a Timoteo (personalidad muy importante de la Iglesia naciente, hijo de una judía y de un pagano), e hizo que se circuncidara. Atravesó la Anatolia central y llegó a la ciudad de Tróade, en la costa norte del Mar Egeo. Allí tuvo lugar un nuevo acontecimiento importante: en sueños vio a un macedonio en la otra parte del mar, es decir, en Europa, que le decía: «iVen a ayudarnos!». Era la Europa futura que le pedía ayuda, la luz del Evangelio. Movido por esta visión, entró en Europa. Zarpó hacia Macedonia, entrando así en Europa. Tras desembarcar en Neápoles, llegó a Filipos, donde fundó una hermosa comunidad; luego pasó a Tesalónica y, dejando esta ciudad a causa de las dificultades que le provocaron los judíos, pasó por Berea y llegó a Atenas. En esta capital de la antigua cultura griega predicó, primero en el Agora y después en el Areópago, a los paganos y a los griegos. Y el discurso del Areópago, narrado en los Hechos de los Apóstoles, es un modelo sobre cómo traducir el Evangelio en cultura griega, cómo dar a entender a los griegos que este Dios de los cristianos, de los judíos, no era un Dios extranjero a su cultura sino el Dios desconocido que esperaban, la verdadera respuesta a las preguntas más profundas de su cultura. Seguidamente, desde Atenas se dirigió a Corinto, donde permaneció un año y medio. y aquí tenemos un acontecimiento cronológicamente muy seguro, el más seguro de toda su biografía, pues durante esa primera estancia en Corinto tuvo que comparecer ante el gobernador de la provincia senatorial de Acaya, el procónsul Galión, acusado de un culto ilegítimo. Sobre este Galión y el tiempo que pasó en Corinto existe una antigua inscripción, encontrada en Delfos, donde se dice que era procónsul de Corinto entre los años 51 y 53. Por tanto, aquí tenemos una fecha totalmente segura. La estancia de San Pablo en Corinto tuvo lugar en esos años. Por consiguiente, podemos suponer que llegó más o menos en el año 50 y que permaneció hasta el año 52. Desde Corinto, pasando por Cencres, puerto oriental de la ciudad, se dirigió hacia Palestina, llegando a Cesarea Marítima, desde donde subió a Jerusalén para regresar después a Antioquía del Orontes. El tercer viaje misionero (Hch 18, 23-21, 16) comenzó como siempre en Antioquía, que se había convertido en el punto de origen de la Iglesia de los pagan de la misión a los paganos, .era el lugar en el que nació el término «cristianos». Como nos dice San Lucas, allí por primera vez los seguidores de Jesús fueron llamados «cristianos». Desde allí San Pablo se fue directamente a Efeso, capital de la provincia de Asia, donde permaneció dos años, desempeñando un ministerio que tuvo fecundos resultados en la región. Desde Efeso escribió las cartas a los Tesalonicenses y a los Corintios. Sin embargo, la población de la ciudad fue instigada contra él por los plateros locales, cuyos ingresos disminuían a causa de la reducción del culto a Artemisia (el templo dedicado a ella en Efeso, el Artemision, era una de las siete maravillas del mundo antiguo); por eso, San Pablo tuvo que huir hacia el norte. Volvió a atravesar Macedonia, descendió de nuevo a Grecia, probablemente a Corinto, permaneciendo allí tres meses y escribiendo la famosa Carta a los Romanos. Desde allí volvió sobre sus pasos: regresó a Macedonia, llegó en barco a Tróade y, después, tocando apenas las islas de Mitilene, Quíos y Samos, llegó a Mileto, donde pronunció un importante discurso a los ancianos de la Iglesia de Efeso, ofreciendo un retrato del auténtico pastor de la Iglesia (d. Hch 20). Desde allí volvió a zapar en un barco de vela hacia Tiro; llegó a Cesarea Marítima y subió una vez más a Jerusalén. Allí fue arrestado a causa de un malentendido: algunos judíos habían confundido con paganos a otros judíos de origen griego, introducidos por San Pablo en el área del templo reservada a los israelitas. La condena a muerte, prevista en estos casos, se le evitó gracias a la intervención del tribuno romano de guardia en el área del templo (Hch 21, 27-36); esto tuvo lugar mientras en Judea era procurador imperial Antonio Félix. Tras un período en la cárcel (sobre cuya duración no hay acuerdo), dado que, por ser ciudadano romano, había apelado al César (que entonces era Nerón), el procurador sucesivo, Porcio Festo, lo envió a Roma con una custodia militar. El viaje a Roma tocó las islas mediterráneas de Creta y Malta, y después las ciudades de Siracusa, Regio Calabria y Pozzuoli. En Roma según San Lucas pasó dos años bajo una blanda custodia militar, pero no menciona ni una sentencia de César (Nerón) ni mucho menos la muerte del acusado. Tradiciones sucesivas hablan de que fue liberado, de que emprendió un viaje misionero a España, así como de un sucesivo periplo por Oriente, en particular por Creta, Efeso y Nicópolis, en Epiro. Entre las hipótesis, se conjetura un nuevo arresto y un segundo período de encarcelamiento en Roma (donde habría escrito las tres cartas llamadas pastorales, es decir, las dos enviadas a Timoteo y la dirigida a Tito) con un segundo proceso, que le resultó desfavorable. Sin embargo, una serie de motivos lleva a muchos estudiosos de San Pablo a concluir la biografía del apóstol con la narración de San Lucas en los Hechos de los Apóstoles. Según una antigua tradición ¿?, se cree que el Apóstol fue decapitado a espada, privilegio que se concedía a los ciudadanos romanos, en el camino de Ostia, ordenado por el emperador Nerón, el 29 de Junio del año 67.
LA CRUZ EN SAN PABLO
Acercándose a San Pablo es fácil constata que para él, Jesús era sobre todo el crucificado, el Hijo de Dios que lo amó y se entregó a sí mismo por él (Gál 2,20), el siervo que se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Flp 2,8). ¿Qué aprendía Pablo de Jesús crucificado? Pablo junto a la cruz aprendió a escuchar la palabra del gran amor. Ante todo la del amor de Jesús mismo: «Me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Gál 2,20); «nos amó y se entregó por nosotros» (Ef 5,2); «amó a la Iglesia y se entregó él mismo por ella» (5,25). Este amor ocupaba totalmente a Pablo y condicionaba su camino y su apostolado (2Cor 5,14); es un amor que nunca se acaba de comprender, tan vasto y profundo que «sobrepasa todo conocimiento» (Ef 3,17-19). Pero la cruz es “escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero poder y sabiduría de Dios para los llamados, judíos o griegos. Pues la locura de Dios es más sabia que los hombres; y la debilidad de Dios, más fuerte que los hombres» (1Cor 1,22-25). A lo largo de la historia, Dios demostró siempre que era poderoso. Para los judíos, la cruz es más bien un contrasigno, un signo de que Dios se ha ocultado. Contemplar la debilidad de Dios es para los judíos un horror. En los salmos invocan siempre a Dios como aquel que ha de demostrar su poderío ante los pueblos. La cruz arroja por la borda esta visión de los judíos.
Judíos y griegos: dos pretensiones diferenciadas, pero que son en realidad las pretensiones propias de un razonar mundano (v. 21). Los judíos "piden milagros", o sea, un Dios que demuestre su poder con pruebas perceptibles al ojo humano y en consonancia con los criterios y las medidas de la realidad mundana. La cruz defrauda sus expectativas, porque el ojo humano y los criterios mundanos no pueden dejar de captar en ella el rostro de una "debilidad" indigna de Dios. Por esto, el Cristo a quien Pablo predica es "escándalo para los judíos", una piedra de tropiezo contra la cual chocan y por cuya causa caen: el Dios de un derrotado ¡no puede ser nuestro Dios, el redentor de Israel! Lo que en él realmente importa es la comprensión de ese Dios tan totalmente otro que se ha revelado en la cruz de Jesucristo. Aquí se decide si deseo utilizar a Dios en mi provecho o si estoy dispuesto a entregarme al Dios que se revela precisamente allí donde no lo esperamos: en el lugar de la soledad y de la impotencia. Lo que el razonamiento humano considera absurdo, la cruz lo revela digno de Dios. Se subvierten por tanto los esquemas humanos; y toda pretensión de controlar la actuación de Dios resulta en sí misma una locura ( Rom 11,33-34). La experiencia de la cruz es para él un símbolo de que el mundo está anulado y desprovisto de poder. Los criterios del mundo, según los cuales uno debe pagar por su valía ante Dios y ante los demás, quedan contradichos. Pablo expresa esto con las siguientes palabras: “Estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que es cristo quien vive en mí. Ahora, en mi vida mortal, vivo creyendo en el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí” (Gál 2, 19). En estas palabras se expresa la experiencia fundamental de Pablo. Ser crucificado es verse contradicho, experimentar una anulación de los criterios mundanos. La experiencia le ha hecho entender a Pablo cuán grande era en el apostolado la tentación de acomodar la verdad de Cristo a los criterios de la sabiduría mundana, "tratando de agradar a los hombres" (Gál 1,10). Esto evitaría al menos al ministro de Cristo ser crucificado con el mismo Cristo, es decir, sufrir la ignominia de hablar como loco y ser considerado tal. Pero ¿qué ministro de Cristo sería? «Si tratara de agradar a los hombres, no agradaría a Cristo» (Gál 1,10). Es cuestión de fidelidad, de identidad apostólica, de fe ministerial, lo que Pablo llama estupendamente "la locura de la predicación" (1Cor 1,21). Y ¡qué costosa resulta esa fidelidad! El que decía: «todo lo hago por el evangelio» (9,23), sabía lúcidamente que el evangelio lo llevaba a ser "necio a causa de Cristo" (4,9.10). Cuestión de fidelidad, hemos dicho; deberíamos añadir: es también cuestión de eficacia apostólica. «Dios ha preferido salvar a los creyentes por medio de una doctrina que parece una locura» (1,21). Quienes entienden el misterio de la cruz no son los poderosos, sino los sencillos. Para ellos la cruz es un signo de esperanza. Pablo expresó esta experiencia sobre todo en la primera carta a los Corintios: “Hermanos, considerad quiénes habéis sido llamados, pues no hay entre vosotros muchos sabios según los criterios del mundo, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. Al contrario, Dios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes; ha escogido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo, para anular a quienes creen que son algo. De este modo, nadie puede presumir delante de Dios” (1 Cor 1, 26-29). En la cruz, Jesús padeció la muerte humillante de los rebeldes, pero precisamente allí hizo Dios que se manifestara su amor por los seres humanos. Así, el misterio de Jesucristo lo entienden fundamentalmente los que están marginados, los excluidos del club de los poderosos. Diversamente de los testigos históricos, pero no menos que ellos, Pablo ha sido un discípulo de Jesús, fijando la mirada de la mente y el ardor del corazón sobre todo en el Cristo crucificado. Junto a la cruz de su Señor ha sabido formarse aquella unidad interior que es tal vez el aspecto más destacado de su personalidad; es decir, la unidad del "creyente" y del "apóstol". En efecto, a la escuela del Crucificado crecía en el evangelio mismo que predicaba y enseñaba. Prueba de ello son estas palabras: «Yo, por mi parte, sólo quiero presumir de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo» (Gál 6,14). Es el vivir cotidiano del "creyente" el que lleva la impronta liberadora de la cruz (cfr 2,20). En su fe personal no separa la ignominia de la cruz del poder glorioso de la resurrección (cfr Flp 3,10-11); y en el apostolado anuncia al mismo tiempo al Cristo crucificado y al Cristo Señor (1Cor 2,2; 2Cor 4,5). Y lo mismo el evangelio: es predicado con la palabra necia y débil de la cruz para que penetre y obre en los creyentes como poder divino de salvación (1Cor 1,18.21). Todo lo hacía por el evangelio, viviendo como judío con los judíos y como griego con los griegos (1Cor 9,19-23); pero aprendió también a «no confiar en sí mismo, sino en Dios, que resucitará a los muertos» (2Cor 1,9; cfr Rom 4,17), creciendo en la certeza de que su debilidad personal y la locura risible del anuncio eran en realidad una epifanía fecunda de la sabiduría y poder de su Dios, el Dios del Cristo crucificado y Señor. P. Vicente Gutiérrez.
2008 - AÑO SINGULAR – 2009
Cada año, a pesar de su aparente monotonía, ofrece aspectos diferentes en su desarrollo. Todos ellos merecen nuestra atención porque nos brindan la oportunidad de reflexionar sobre ellos, con sus diferentes mensajes. Me quiero referir para este año 2008 a tres eventos del ámbito eclesial y social: AÑO PAULINO - S. Pablo ha marcado indudablemente nuestra civilización occidental por medio de sus escritos (las Cartas) y su fundamental aportación a la difusión del Cristianismo en el mundo entonces conocido. Nadie, por poco que se asome a su poliédrica acción, puede quedar indiferente frente a él. Centrando su mensaje en Cristo, ha contribuido a fundar la Eclesiología como vivencia de la fe que, partiendo de una respuesta personal e intransferible, se dinamiza en la vida comunitaria, interpretada precisamente como “Iglesia” de Cristo, muerto y resucitado. Estamos pues frente a un gran amante y difusor del mensaje de Jesús de Nazaret, incluyendo todos los valores que el Evangelio nos aporta y cuyo centro es el AMOR que Cristo mismo nos manifiesta con su donación y entrega. Somos pues conscientes que en este año se nos ofrece la gran oportunidad de profundizar en el conocimiento del “Apóstol de los Gentiles”, para aprender de él a vivir intensamente el hecho de “ser de Cristo”. Sumergirse en Jesús de Nazaret supone realizar el ideal de Pablo por el cual “la vida es Cristo” y mediante el cual nos hacemos “todo a todos”. Agreguemos a todo ello también el aspecto ecuménico teniendo en cuenta la gran labor del Apóstol para extender el mensaje cristiano a los no judíos. Contribuir a hermanar supone siempre un gran reto. Y en la época actual Pablo nos enseña mucho. SINODO DE LOS OBISPOS – Otro elemento que este año ha interesado al creyente en Jesús fue la celebración en Roma del Sínodo de los Obispos. Haciéndose eco de las instancias de la Iglesia universal, la Comisión del Sínodo sugirió al Papa el tema: “La Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia”. Después de una intensa preparación partiendo de una base preliminar que todo el mundo podía tener en sus manos (los LINEAMENTA ) desde el 5 al 26 de octubre se fue desarrollando el trabajo fundamental con Obispos y expertos de todo el mundo católico, pero con la participación de otras Iglesia cristianas. Según el comentario de los participantes y las agencias de prensa especializadas, el Sínodo se desarrolló en un ambiente y clima de comunión y fraternidad. Muchos han también manifestado su gran alegría por este evento, teniendo en cuenta que la Palabra de Dios enseña, inspira y alimenta el camino del creyente. En espera de la Exhortación Apostólica del Papa Benedicto XVI, que hará séquito a los trabajos y aportaciones de la Asamblea, el Sínodo ha redactado un mensaje final articulado en cuatro imágenes que fundamentan precisamente lo que ha sido el debate y sus resultados: la Palabra de Dios como VOZ – ROSTRO – CASA – CAMINO. Todo ello hace referencia a la Fe de la Iglesia – a la VIDA de la Iglesia – a la MISION de la Iglesia. Se respeta así el tema programático que los Padres sinodales han respetado fielmente. A modo de conclusión pues, desde estas líneas sencillas, sólo hacer hincapié en la importancia de la Palabra de Dios y en la necesidad de que sea objeto de lectura y oración para los discípulos de Jesús, el “Verbo de Dios” hecho hombre, que nos ha manifestado el gran Amor que Dios nos tiene. Jesús es la vida que hemos de conocer y vivir. ¡Cada día…algo! CRISIS… Y finalmente añadir una sencilla aportación en este tiempo de…crisis. Todo el mundo está hablando de ella en términos socio-económicos. Fundamentalmente trae consigo un parón en la producción de bienes y consiguientemente el paro y la merma en el poder adquisitivo de las familias. Muchos, muchísimos padecen por esta situación. Sabemos que la crisis ha empezado, pero no sabemos cuando saldremos de ella. Los analistas de vario género nos lo pintan bastante “negro”. Todo esto preocupa sobremanera y tiene en vilo a mucha gente. Desde la solidaridad cristiana (= caridad ) el creyente siente aún más la llamada a la colaboración, en la medida de sus posibilidades, con la invitación para ello al “sacrificio” y a la “renuncia”. Y a ello nos referimos en esta circunstancia. Hemos de recuperar esos valore humanos y evangélicos que nos impulsan a ayudar, sufriendo con los que sufren, renunciando y sacrificando algo a lo que estamos acostumbrados. Cada uno su propia conciencia. El “gasto” fácil había hecho olvidar el sentido del “ahorro” y de la “moderación”. Aun lamentando la penuria, digamos la verdad que “no hay mal que por bien no venga”. A veces perdemos valores. Es buena ocasión para reflexionar sobre ellos. Y siempre con esperanza. Es la Esperanza cristiana que nos impulsa a mirar al futuro con perspectivas positivas y coherentes. P. Ángel Scotti
NOTICIAS DE LAS COMUNIDADES DE ESPAÑA Noticias Sant Adrià de Besòs Las últimas noticias aparecidas en MB anunciaban un viaje a Polonia. Se efectuó del 9 al 16 de junio u.p. Los treinta participantes gozamos de una meteorología estupenda. El programa de visitas se respetó puntualmente. Las varias etapas nos han encantado: Varsovia – Ciudad de la Inmaculada – Casa de Chopin – Czestokowa – Rklaw – Aushwitz – Cracovia – Santuario Divina Misericordia – Wadowice (Juan P. II). Lugares todos que evocan la historia de un pueblo con sus luces y sombras, momentos de gloria y sufrimiento, que no siempre son fáciles de explicar. Un pueblo que ciertamente ha padecido mucho, pero que ha sabido también superar sus momentos tristes, incluso ayudando a otros pueblos siempre en ara de la libertad. Hemos vivido pues días llenos de emociones que nos han servido también para reflexionar sobre la fe de este pueblo y que no duda en manifestarla. Nos sentimos solidarios con ellos y desde nuestras limitaciones ofrecemos también plegarias para que Polonia y los países vecinos alcancen el verdadero progreso sin perder aquello que los ha sostenido a lo largo de la historia, su fe en Cristo. Y por último señalar la emoción de visitar a nuestros hermanos de la Comunidad El comienzo del curso nos sorprende siempre con la Fiesta de la ciudad. Siempre concurrida y participada la celebración Eucarística y los actos que acompañan la fecha. Pocos días pero vividos con intensidad, reseñando en particular la gran afluencia de niños y niñas…con sus padres y abuelos para los juegos infantiles y la “chocolatada”, la tarde misma del 8 de septiembre. Salían niños de todos los rincones de la plaza. ¡Bendito sea Dios y que sean siempre muchos más! Con el inicio del curso se han reanudado las diferentes actividades: Catequesis adultos (este año tema obligado S. Pablo) – Catequesis niños (aumento espectacular de las nuevas matrículas: casi el doble del año pasado) – Escuela inmigrantes para aprender el idioma (aquí también un número considerable) – Acción de Cáritas, alimentos y ropa (mayor afluencia debido a la crisis) – Catecismo Confirmación (se ha iniciado con alumnos de la ESO, principalmente. Muy interesados y atentos). El Arciprestazgo ha organizado unos encuentros dedicados a S. Pablo: cada tercer jueves de mes y divididos en tres ciclos con tres ponentes diferentes: las Cartas – la acción pastoral y misionera – la teología paulina. Asamblea Laicos de S. Pablo – La última semana de octubre los Laicos de S. Pablo de Sant Adrià hemos viajado a Palencia para la Asamblea anual. El Sup. Provincial, P. Vicente Gutiérrez ha sido el animador de la jornada de reflexión sobre el tema: “S. Pablo y la Cruz”. La ponencia ha sido no sólo interesante, sino también fuente de diálogo intenso, en los grupos y en la puesta en común. Una idea sobresalió de las reflexiones: que la Cruz no debe quedar en puro signo externo, sino que debe reflejarse en una actitud interior de entrega, abnegación y servicio. Sólo así será camino para la vida en Cristo. Se dedicó la tarde para visitar lugares de historia y espiritualidad palentinos: la Colegiata y el Museo Parroquial de Ampudia, antigua villa de la provincia. La celebración del domingo culminó el Encuentro, saludándonos hasta la próxima Asamblea. Los que pudimos participar, nos sentimos muy a gusto compartiendo la amabilidad de los madrileños y la generosidad de los palentinos. ¡ Hasta la próxima! Ángel Scotti
Aquí san Joan
Es la voz de Sant Adriá. Una pequeña emisora que transmite, desde hace 25 años desde la Mina, famoso barrio de nuestra ciudad. Es la aportación cultural, social, política y deportiva adrianense. Y desde 2004 es también la voz de la Asociación Cultural San Antonio M. Zaccaría. El M.H. Señor Jordi Pujol, Mons. Joan Carrera, (recientemente fallecido), son las autoridades más conocidas de la politica y de la cultura católica. La lista de los que han respondido a nuestra invitación se hace más completa por la participación del presidente de Proyecto hombre Albert Sabater, el secretario de Medicos cristianos de catalunya Dr D´Arqué y también por las experiencia presentada por los sin techos, alcoholicos y jugadores anónimos. Tampoco faltó Cáritas a presentar sus campañas y estudios sobre la realidad de la pobreza en nuestra sociedad. Podemos afirmar que el principio (una voz alternativa en Sant Adriá) lo estamos realizando Entre todos los programa emitido destaco uno, tal vez por ser el último el de anoche (10.11.). Tengo que decir que se ha podido realizar gracias a la buena suerte. Una hora antes, a las 20, me llamaron diciéndome que la invitada no podía participar porque tuvo que ingresar urgentemente a un hijo suyo al hospital: se había roto un brazo: ¡mala suerte!. ¿Qué hacer? La suerte hizo que encontramos un voluntario de un grupo de alcoholicos anónimos que se presentó. Lo conocía solo superficialmente, pero no tenía otra alternativa. Fuimos a la radio justo en tiempo para empezar la transmisión. Jordi, nuestro invitado, tiene 50 años y hace tan solo 4 y medio dejó la droga. Empezó, ya mayor, con LSD convencido que sería solo una experiencia mas. Fue el principio de un verdadero Via crucis. La convicción que la podía dejar en cualquier momento aumentaba su “autoestima” . La realidad ha sido distinta. Poco a poco sentía la necesidad de “liberarse” llegando a snifar 5 gr de cocaína diaria al precio de 60€ por gramo. Alrededor 9.000 € al mes. Su situación económica se lo permitía. Era un alto funcionario de uno de los grandes bancos españoles. Aún hoy sigue “a riesgo” pero con la vida reencontrada: “Tengo 50 años, dijo, pero no se cuantos tengo! La consciencia de vivir se contrapone a la consciencia de no haber existido ¡Qué triste! Pero solo es la primera sensación. La más importante es haber recuperado la alegría de vivir por el cariño del hijo, el apoyo de los padres, el interés para la vida. “Gracias,Jaume, hoy me he sentido útil” me dijo al terminar. Yo también me he sentido gratificado: gracias Jordi.
LA PARROQUIA SAN ANTONIO MARIA ZACCARIA . Crónica Parroquial:
Catequistas y Niños de la Jornada de catequesis (Madrid) Todo va muy rápido en ocasiones. Empezó un curso nuevo prácticamente ayer y de pronto hoy, la ola de frío de estos días nos adelanta casi un mes el invierno. Paseas por la calle y las luces de la navidad, esperando a ser encendidas inminentemente, te amenazan con la vorágine de compras que vendrá; el primer anuncio de juguetes en la tele: ¡pero si falta más de un mes!…pues sí todo va muy rápido en ocasiones. Llegar, llegar y sólo llegar….Pues llega el Adviento y nos dice lo contrario: esperar, esperar, prepararse y esperar…Los jueves de cada semana de Adviento se comentarán las lecturas y los sábados se rezarán las vísperas. El día 19 de diciembre celebraremos la Penitencia de Adviento, y por fin el día 23, la Vigilia de Navidad. Con el inicio del curso, durante la última semana de septiembre se fueron acercando a la parroquia, para apuntarse a catequesis, los niños con, casi siempre, sus mamás (papás: estamos en el siglo XXI). Este curso más de 30 nuevos niños, que tuvimos oportunidad de conocer cuando se presentaron en la misa de 12, durante los primeros domingos de octubre. Antes, el día 24 de septiembre se reunía de nuevo el Consejo Pastoral, fijando los objetivos para este curso, marcado por la celebración del Año Paulino. Todos los grupos de la parroquia trabajarán los escritos de San Pablo (cuaderno Rizzi). Los catequistas tuvieron el domingo 9 de noviembre una convivencia en torno a la figura de San Pablo. El sábado 13 de diciembre celebraremos la 1ª jornada paulina con un encuentro en Torremocha de Jarama. Vendrá, a su vez, la Semana Paulina de la Unidad, del 18 al 25 de enero. Extraordinariamente, se llevarán a cabo unas jornadas de estudio paulino en Roma, a las que estamos todos invitados a participar los días 16,17 y18 de febrero, entre cuyos actos se incluye una celebración con el Papa (sí????????). El 7 de marzo tendrá lugar el 2º encuentro paulino. Y la Penitencia Cuaresmal el 3 de abril. Esto: lo que vendrá a lo largo de este curso. Lo que ya fue, en octubre, como cada año, el día dedicado al esfuerzo de la iglesia por llevar esperanza, alimento para el cuerpo y el espíritu, a los rincones más desfavorecidos del planeta: el Domund. El viernes 17 se celebró la vigilia de niños y adultos y el domingo 17, además de la misa, se hizo una gincana y una comida con los niños de catequesis. El 31 de octubre comenzó, como desde hace varios años, el monasterio invisible, “una exigencia nacida de aquellas personas que desean rezar y también quieren sentirse participantes de un grupo de oraciones, desde su casa (…) algo que nace del corazón para ayudar al hermano que lo necesita y corresponder así al amor de Dios. (Monasterio Invisible de Caridad y Hermandad)” En Noviembre, celebramos la fiesta de la Divina Providencia el Domingo 16, precedida del Triduo desde el jueves anterior, presidido por el vicario parroquial Virgen de los Llanos, D. Francisco Pérez. Escribió San Pablo a sus hermanos de Corinto “Ay de mí si no evangelizara” “Con nuestra vida parroquial, seamos Iglesia en misión, abierta al anuncio del Evangelio, a los que nunca han oído, y de recuperación para los que pueden volver a escucharlo y lo han olvidado.” Rubén Piornedo
Un campamento en un lugar maravilloso (Arbejal- Palencia)
QUERIDO CAMPAMENTO El día 16 de Julio, unos monitores partieron hacia una tierra encantada, un mundo muy diferente al que tenían acostumbrado a ver, un mundo del que ninguno de ellos querría volver. A estos intrépidos aventureros se unieron un masivo número de jovenzuelos deseosos de gozar y vivir experiencias irrepetibles en sus tempranas y dulces vidas. Una vez hubieron llegado a esa maravillosa tierra rodeada de enormes montañas y vegetación, se aposentaron en sus tiendas, las cuales serían sus casas durante su estancia. Ávidos y deseosos de aventura y conocimiento estos grandiosos chicos se dispusieron a dar un repaso a la historia de nuestra humanidad. Desde la Prehistoria, hasta la Edad contemporánea, pasando por los romanos, los griegos, y conociendo al mismísimo John Wayne en el salvaje Oeste. Además debían resolver un enigma que en aquella lejana tierra se les propuso. Al final, y gracias a su empeño y dedicación en las actividades y desarrollo del campamento, lo consiguieron. Aunque esto les parezca un cuento, en realidad, es un pequeñísimo resumen de lo que en realidad aconteció en el campamento de este año en Palencia, cerca de Cervera de Pisuerga,en un pueblecito llamado arbejal. Por mucho que yo les pueda contar en unas escasas líneas, no se puede comparar a lo que realmente es el campamento. Doce días donde la convivencia y el “buen rollo” entre monitores y acampados se hace aún más latente y, gracias a ello, podemos disfrutar de un campamento inigualable en el mundo. El campamento nos lleva, a los monitores, un gran trabajo de elaboración y esfuerzo, pues desde octubre comenzamos a prepararlo para que en el verano esté todo listo para comenzar una gran aventura, y que “esos locos bajitos” disfruten como nunca antes lo han hecho. Debemos decir que ese esfuerzo se ve recompensado al ver a los niños jugar sin necesidad de playstation ni videojuegos, reír, ayudarse y convivir. En los campamentos, aparte de jugar, también tenemos momentos de oración conjunta y de reflexión por grupos de edad, donde los chavales, con sus monitores, hablan y reflexionan sobre temas cotidianos del día a día que les está tocando vivir. Este año lo preparamos pensando en la Historia, y además de todo lo citado anteriormente, los niños han podido aprender, de un modo lúdico y creativo, partes de nuestra Historia. Uno de los momentos más esperados y emotivos del campamento es la oración final del campamento, cuando los niños y monitores nos agradecemos unos a otros la buena marcha del campamento. Es increíble ver como en doce días los sentimientos afloran, como se crean nuevas amistades y se hacen cada vez más fuertes y expresamos lo que sentimos con total comodidad… Ya estamos trabajando en el próximo campamento y estamos seguros que será igual de fantástico que los años anteriores y desde estás líneas les animo a apuntar a sus hijos, nietos… porque una vez que experimentas esta aventura es muy difícil dejarla y si no me creen miren donde estamos muchos de los que fuimos anteriormente acampados. Yo creo que el seguir viviendo estos campamentos hace que no olvides el niño que llevas dentro, algo que, por desgracia en esta sociedad, se nos olvida muy a menudo. El volver al campamento es volver al País de Nunca Jamás como Peter Pan y volver a sentirte un niño, disfrazarte, jugar, correr, reír… en definitiva volver a los felices años de la infancia. Carlitos
NUESTRA COMUNIDAD DE PALENCIA: Nuestras parroquias en Tierra de Campos ( Palencia) (Falta el Artículo)
REUNIÓN ANUAL DE LA FAMILIA ZACCARIANA (Palencia octubre 2.008)
Encuentro de los Tres Colegios Zaccarianos Barnabitas, Angélicas y Laicos de San Pablo
Los pasados días 24, 25 y 26 de octubre, nos hemos reunido un año más los tres colegios, este año en el Seminario “Diego Martínez” de los PP. Barnabitas en Palencia. Al mismo hemos asistido los “Laicos de San Pablo”, de Barcelona, Madrid y Palencia, ya que de Silla (Valencia) no pudo venir ninguno, con el padre Angel, como asistente de los laicos de la Provincia de España, y el padre Jose Antonio asistente del grupo de Madrid Si bien de Madrid llegaron 5 el mismo sábado 25, el resto de los de Madrid habíamos llegado el viernes, después de los de Barcelona que fueron los primeros en llegar. Tras una acogida calurosa y los saludos de rigor, tuvimos un cambio de impresiones sobre como se realizaría el encuentro, pues el tema sobre el que se iba a desarrollar (el misterio de la Cruz en San Pablo), así como el ponente (padre Vicente Gutiérrez) ya estaba decidido, desde el mes de julio en un encuentro que tuvimos como fin de curso en Valdemierque (Salamanca). Debido a que las estancias en el seminario se encontraban completas, los ocho que llegamos de Madrid el día 24, fuimos alojados en el colegio de las MM. Angélicas, que nos estaban esperando con los brazos abiertos cuando llegamos después de cenar. Más saludos y mas cambios de impresiones y una vez asignadas habitaciones a dormir. A las 8,30 horas del sábado nos reunimos para tener Laudes Y Eucaristía, en la capilla del seminario, a la salida de la Eucaristía habían llegado los que faltaban de Madrid, desayunamos y a las 10,30 horas tuvimos la ponencia sobre el tema enunciado. En un trabajo admirable, el ponente comenzó diciéndonos cómo en las cartas de NUESTRO FUNDADOR podemos encontrar una guía para todas las situaciones de la vida tomando como referencia la CRUZ, donde está volcado el amor supremo. Continuo reflexionando sobre el año paulino, explicándonos los símbolos de este año dedicado a San Pablo (cadenas, espada, cruz llama y libro), y como San Pablo que no conoció al Jesús histórico, fueron la fe y el amor quienes le produjeron el deseo de conocerlo y presentarlo como el “Crucificado”. Nos contó como desde el momento en que le conoce consideró que nada merecía la pena sino era para predicar las enseñanzas de JESÚS, que él no conoce de haberlo aprendido directamente de JESÚS, sino a través del Espíritu de Dios. Como JESÚS amó al PADRE, siendo obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz, nos amó y se entregó por nosotros, por la maldad del género humano para redimirnos y comprar con su sangre nuestra salvación. Cómo en los comienzos de la predicación en Antioquia va consiguiendo nuevos cristianos, a pesar de las disensiones habidas con una parte de los cristianos, que opinaba que para seguir la doctrina de Cristo, debían de someterse a la Ley judía, haciendo ver como el Crucificado murió en la Cruz por todo el género humano sin distinción. El hecho de ser amado y aceptado incondicionalmente por Dios le hace libre, lo importante es tener fe en Jesucristo como Hijo de Dios que es, pero no una fe vacía sin obras, sino una fe volcada en el amor hacia los demás, ya que la fe sin obras no es consecuente. Mas adelante en la predicación en Grecia presume de su insignificancia o de su ignorancia, poniendo el merito de su predicación en el Espíritu que le ilumina y le alienta en su apostolado, luchando para que todos los cristianos fueran capaces de permanecer y estar unidos. Podríamos decir que ya San Pablo en ese momento practicó lo que hoy llamamos inculturación, haciéndose todo para todos. En resumen que la transformación de San Pablo no fue un hecho aislado sino una evolución permanente, como consecuencia de la reflexión y de las experiencias que su predicación le demostraba. Terminada la exposición, nos retiramos en grupos a debatir sobre lo que nos había explicado, con una puesta en común final, en la que cada grupo aportó sus opiniones. En la reunión que tuvimos como final del encuentro, y en la que se expuso el viaje a Roma el próximo febrero, de los tres colegios, se llegó así mismo al acuerdo de que por unas razones o por otras el mejor sitio para tener estos encuentros es en Palencia, aunque las fechas quizá haya que cambiarlas. Además el Padre Angel, nos animó a que por parte de todos mantengamos el contacto con los Laicos de Silla, ya que a pesar de no haber venido, (no por falta de ganas, sino por imposibilidad), siguen manteniendo sus reuniones y sus lazos con nosotros. Igualmente se comentó sobre la publicación del Boletín, acordando de sacar el próximo antes de Navidad y publicar al menos tres boletines al año. A continuación dimos buena cuenta de la paella, que había preparado el padre Vicente Gutiérrez, y con las fotos de rigor y la despedida regresamos a casa. Mateo
LA FAMILIA Y LA NAVIDAD
Figuras del Nacimiento de Madrid Lo mismo que las células forman los tejidos de nuestro organismo, las familias son las células que forman la sociedad. Si una célula se deteriora, enferma o se destruye, nuestro organismo se deteriora, enferma y se destruye. Si una familia se deteriora, enferma o se destruye, la sociedad también se deteriora, enferma y se destruye. Por eso, lo mismo que hay que cuidar y alimentar nuestro organismo con medicinas y alimentos, la medicina y alimento principal de la familia son la convivencia y unión, con todo lo que estas dos palabras comprenden. Se utiliza mucho la palabra transparencia, transparencia fiscal, política, empresarial, etc. Así tienen que ser las familias, transparentes como comunidad de vida y amor. La familia es la esperanza de la sociedad, esperamos en ella como Iglesia doméstica en la que reina la espiritualidad. Y hablando de la familia cristiana, si no es transparente, si no nos da esperanza para una sociedad consecuente con sus creencias, si en ella no reina el amor, la unión y la convivencia, jamás reinará la paz. Entonces ¿podemos hablar de la Navidad? La Navidad es tiempo de celebrar, pero ¿qué celebramos? ¿el nacimiento de Jesús o nos dedicamos solo a la fiesta pagana? Reuniones con los amigos, comidas de empresa, “botellones” con los “colegas”, etc. ¿tenemos tiempo para la familia? No solo me refiero a los de casa, sino también al resto mas cercano, como los abuelos y hermanos. Durante el año, nos despegamos de la familia, no contactamos con los hermanos y menos todavía con los padres. Los mayores nos reclaman y cada día más, ¿es que no nos damos cuenta? Muchas veces no queremos hacerlo. No tenemos tiempo. A lo mejor el domingo vamos a su casa, si vamos y de paso a comer. Pero eso es durante el transcurso del año, pero llegan estas fiestas y ¿qué? Resulta que actualmente muchos mayores deciden por el INSERSO y se van de viaje en estas fiestas, a celebrarlas con extraños porque saben que no pueden hacerlo con sus hijos y familiares. Procuremos vivir cristianamente estas fiestas. Que la unión reine en nuestro hogar sin olvidar que la familia es una comunidad de vida y de amor, donde se fraguó nuestra niñez, nuestra educación y formación religiosa y donde las horas tenían mas de 60 minutos en sacrificios y desvelos amorosos. Agradezcamos a nuestros mayores todo esto con un rato de compañía, con una sonrisa, con un pequeño presente, pero sobre todo con el amor que Jesús siembra día a día en nuestro corazón si así nosotros lo aceptamos. José María Curto
CARTA ENCÍCLICA DE BENEDICTO XV: SPE SALVI
El pasado 30 de noviembre, justo antes de que comenzara el tiempo de adviento, el papa Bendicto XVI ~ nos regalaba una nueva encíclica. Si la primera tuvo como argumento la caridad y nos recordaba que Dios es amor, esta segunda gira en torno a la esperanza cristiana, y, junto con el apóstol san Pablo, el Papa ha querido recordamos que "hemos sido salvados en Esperanza" (Rom 8,24). El Papa quiere hablamos de "Esperanza" En estos tiempos en los que decimos que hay una gran crisis de fe, el Papa, sin embargo, quiere hablamos de esperanza. Lo hace, consciente de que, para poder perseverar en el camino de la vida cristiana y superar los obstáculos que nos encontramos, o tenemos una esperanza cierta y estamos seguros de que "se nos ha dado una esperanza fiable", o muy difícilmente podremos afrontar nuestro presente fatigoso. Porque, si no estamos seguros de nuestra meta y de que dicha meta realmente merece la pena, no habrá nada que justifique el esfuerzo del camino. Así pues, la encíclica quiere que nos preguntemos por la esperanza y de qué género o de qué tipo de esperanza se trata. ¿De qué "esperanza" se trata? Para responder a esta pregunta, el Papa nos plantea cómo la esperanza es algo que va íntimamente unido a la fe y nos dice que ambas realidades "parecen intercambiables". En realidad, la fe cristiana se apoya en una esperanza fiable y cierta que descansa en la convicción yen la seguridad de que la vida "tiene un futuro", que "no acaba en el vacío". Pues bien, "quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva" (n. 2). El/templo de santa Josefina Bakhita Para ilustrar estas enseñanzas, Benedicto XVI nos propone el ejemplo concreto de una persona: santa Josefina Bakhita. Una mujer sudanesa que, siendo esclava y habiendo padecido gravísimos tormentos y torturas, se encontró con «el Señor de todos los señores" y descubrió "que es bueno, (más aún) la bondad en persona [...] y que ella era conocida, amada y esperada por Él. En ese momento tuvo ., "esperanza" y a través del conocimiento de esta esperanza fue "redimida"» (n. 3).
Una esperanza que transforma desde dentro Desde el ejemplo de Bakhita (que significa "la bendecida") ya la luz de la misión realizada por Jesús, tal y como nos es contada en los evangelios, podemos decir que lo que Jesús ha traído es una esperanza que transforma desde dentro la vida y el mundo (n. 4). Esa esperanza traída por Jesús pretende que el mundo y los hombres que lo habitan comprendan de una vez por todas que "lo que en definitiva gobierna el mundo y el hombre, las estrellas y todo el universo, es un Dios personal; la última instancia no son las leyes de la materia y de la evolución, sino la razón, la voluntad, el amor: una Persona. Y si conocemos a esta Persona, y ella a nosotros, ya no somos esclavos del universo y de sus leyes, ahora somos libres" (n. 5). La esperanza cristiana es a un tiempo presente y futura Lo propio de la esperanza es que se trata de algo que no se ve, porque si se viera ya no sería esperanza. Y la esperanza cristiana ciertamente tampoco se ve, pero lo que le caracteriza es ser una realidad germinal, por tanto, ya presente y actuante, "no visible aún en el mundo externo, pero debido a que, como realidad inicial y dinámica, la llevamos dentro". "La fe nos da algo. Nos da ya ahora algo de la realidad esperada, y esta realidad presente constituye para nosotros una "prueba" de lo que aún no se ve". Por eso, concluye el Papa que la esperanza cristiana, siendo futura y sin dejar de serio, al mismo tiempo, atrae el futuro al presente, de ahí que el futuro deje de ser un puro "todavía no" para convertirse en un "ya es" (cfr. n. 7). "Las realidades futuras, la promesa de Cristo, no es solamente una realidad esperada sino una verdadera presencia" (n. 8). "Se esperan las realidades futuras a partir de un presente ya entregado. Es la espera, ante la presencia de Cristo, con Cristo presente, de que su Cuerpo se complete, con vistas a su llegada definitiva" (n. 9).
!Esperanza. y vida eterna A continuación pasa el Papa a preguntarse qué es la vida eterna. Y, entre otras muchas cosas, plantea que no puede ser meramente la prolongación de la vida presente, porque eso sería, más bien, una condena que una salvación. "Deseamos la vida misma, la verdadera, la que no se ve afectada ni siquiera por la muerte" (n. 12). El Papa describe la vida eterna en estos términos: "Esa desconocida realidad conocida" (n. 12). "El momento pleno de satisfacción, en el que la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad. El momento de sumergirse en el océano del amor infinito, en el cual el tiempo -el antes y el después- ya no existe" (n. 12).
La esperanza no puede ser individualista Puesto que muchas veces en el imaginario de la fe cristiana la salvación se ha entendido de una forma excesivamente individualista, el Papa aborda en los números del 13 al 15, la necesidad de superar ese . tipo de concepción, por insuficiente y porque no = hace justicia ni a los datos revelados ni a la tradición. Y es que "la salvación ha sido considerada siempre como una realidad comunitaria" (n. 14). 1 Así pues, "la vida verdadera, hacia la que tratamos de dirigimos siempre de nuevo, comporta estar unidos existencialmente en un "pueblo" y solo puede realizarse para cada persona dentro de este "nosotros"" (n. 14). La verdadera fisonomía de la esperanza cristiana Del número 16 al 23 Benedicto XVI hace un rápido pero intenso recorrido por las esperanzas que la ciencia, el positivismo, la fe en el progreso, la revolución francesa y la revolución proletaria generaron en los tres últimos siglos. Todo ello confluye en los números 24 al 31, en los que el Papa nos habla de "la verdadera fisonomía de la esperanza cristiana". Se trata de una realidad frágil y que, puesto que está basada en la libertad, hay que reconstruirla siempre en cada individuo y en cada generación. "Las buenas estructuras ayudan, pero por sí solas no bastan", porque "el hombre nunca puede ser redimido solamente desde el exterior" (n 25). "El hombre es redimido por el amor" (n. 26). Eso sí, un amor que sea incondicionado, un amor absoluto que genere una certeza absoluta. Solo un amor así nos puede redimir. De ahí que solo quien conoce a Dios y cree en su amor puede tener esperanza. Dios es, pues, "la gran esperanza que sostiene la vida". Y dicha esperanza "tiene un rostro humano que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno en particular y a la humanidad en su conjunto" (n. 31). Lugares de aprendizaje y de ejercicio de la esperanza cristiana La última cuestión que aborda la encíclica es de naturaleza más bien práctica, y nos propone reflexionar sobre "los lugares de aprendizaje y del ejercicio de la esperanza". Se nos habla, en concreto, de la oración como escuela de la esperanza (nn. 32 al 34) y del actuar, del sufrir y también del juicio como lugares de aprendizaje de la esperanza (nn. 35 al 48). El Papa nos ofrece el ejemplo concreto de un mártir vietnamita, san Pablo le Bao Thin (+ 1857), y nos invita a convertir el sufrimiento en alabanza, de modo que en todas las pruebas, mayores o menores, las podamos superar y "ofrecer" gracias a la certeza de la gran esperanza, la esperanza que llevamos dentro y sobre la que nos basamos. María, estrella de la esperanza Finaliza el Papa la encíclica mirando a María como estrella de la esperanza, pues en su camino de fe, unida a Cristo como madre y como discípula, se convierte para nosotros en luz cercana que sirve para orientar nuestra travesía. Con razón la invocamos como Madre de la esperanza pues ella, además de traemos a Cristo, causa de nuestra salvación, nos enseña con su vida a creer, esperar y amar a su Hijo, y haremos bien en seguir su ejemplo y a contar con su intercesión.
LA XII ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS EN ROMA
El Santo Padre Benedicto XVI y la Palabra de Dios El domingo 5 de octubre empezó en la Basílica de San Pablo Extramuros, (con motivo del Año Paulino) y no en la Basílica de San Pedro del Vaticano, como suele hacerse, la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, sobre el tema “La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”. Antes de seguir adelante, recordaré que el Sínodo de los Obispos fue creado por Pablo VI, en 1965, en respuesta a los deseos de los Padres del Concilio Vaticano II de mantener vivo el buen espíritu de colegialidad, nacido de la experiencia conciliar. Puede definirse, como una asamblea de obispos, que representa el episcopado católico y tiene como tarea ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia Universal, dándole su consejo. Los Sínodos son convocados por el Papa para tratar asuntos que compiten a toda la Iglesia, aunque también puede ser a parte de ella. Por lo tanto, creo, ante este importantísimo hecho, merece la pena dediquemos algunos comentarios en nuestra Revista para su conocimiento, e intentar llevar sus consejos a la práctica. Durante tres semanas, los 253 padres Sinodales reflexionaron sobre cómo “hacer cada vez más eficaz el anuncio del evangelio en nuestro tiempo”, de tal forma que su Palabra ilumine todos los ámbitos del quehacer humano. Los Padres Sinodales proceden: 90, de Europa; 62, de América; 51, de África; 41, de Asia y 9 de Oceanía. 13 de iglesias orientales católicas. No habrá representantes de China, sí de Hong Kong y de Macao. Asisten también delegados de otras confesiones cristianas: Patriarca de Constantinopla, representantes de los Patriarcados ortodoxos de Moscú, Serbia y Rumania; Ortodoxa de Grecia, Apostólica de Armenia, Comunión Anglicana, Federación Luterana Mundial, Iglesia de los discípulos de Cristo y Consejo Mundial de las Iglesias. Habrá un no cristiano, el rabino de Haifa, Shear Yashyv Cohen, que hablará de cómo el pueblo judío lee e interpreta la Escritura. Así mismo estarán representados los Dicasterios de la Curia, 10 Superiores Generales de Religiosos, 41 expertos de 21 países y 37 auditores de 26 países; entre ellos 25 mujeres. El día de la inauguración de la Asamblea, el Santo Padre, en su homilía comentando el evangelio sobre la imagen de la viña, afirmó que lo que denuncia este episodio “interpela, de manera especial, a los pueblos que han recibido el anuncio del evangelio. Y España, (opino yo), es uno de ellos. Si contemplamos la historia, nos vemos obligados a constatar con frecuencia, “la frialdad y la rebelión de cristianos incoherentes.” “Naciones que en épocas pasadas tenían una gran riqueza de fe y vocaciones, ahora están perdiendo su identidad, bajo la influencia deletérea y destructiva de una cierta cultura moderna”. (Entre ellas nuestra querida España) Hay quien, habiendo decidido que “Dios ha muerto, se declara a sí mismo “dios”; considerándose el único agente de su propio destino, el propietario absoluto del mundo visto, y no visto. Pero cuando el hombre elimina, aparta a Dios de su horizonte, cuando declara que Dios ha “muerto”, ¿es verdaderamente feliz? ¿Se hace verdaderamente más libre?....¿ No sucede más bien- como lo demuestran los sucesos cotidianos- que se difunden el arbitrio del poder, los intereses egoístas, la injusticia y el abuso, la violencia en todas sus expresiones? Y al final se encuentra el hombre más solo y la sociedad más dividida y confundida.” Tras poner de relieve que “en las palabras de Jesús hay una promesa: LA VIÑA NO SERÁ DESTRUIDA”, Benedicto XVI aseguró que “el mensaje consolador que recogemos de estos textos bíblicos es la certeza de que el mal y la muerte no tienen la última palabra, sino que al final Cristo vence. ¡¡SIEMPRE!! La iglesia no se cansa de proclamar esta Buena Nueva, como sucede también hoy, en esta Basílica dedicada al apóstol de las gentes, san Pablo, que fue el primero en difundir el evangelio en grandes regiones del Asia Menor y en Europa”. “Solo la palabra de Dios -continuó el Papa- puede cambiar profundamente el corazón del ser humano; por eso es importante que entremos en una intimidad cada vez mayor con ella, tanto cada uno de los creyentes como las comunidades. La asamblea sinodal dirigirá su atención a esta verdad fundamental para la vida y la misión de la Iglesia: “Alimentarse de la palabra de Dios es para ella su primera y fundamental tarea”. El Santo Padre dijo que “en este Año Paulino escucharemos resonar con particular urgencia el grito del apóstol de las gentes:”¡AY DE MI SI NO PRFEDICARA EL EVANGELIO!”. Grito que para cada cristiano se convierte, hoy y siempre, en una invitación INSISTENTE para ponerse al servicio de Cristo. Muchos habitantes de nuestro mundo todavía no lo han encontrado y están en espera del primer anuncio del evangelio. Otros que han recibido una formación cristiana han perdido su entusiasmo y solo mantienen un contacto superficial; y otros se han alejado de la práctica de la fe, teniendo necesidad de una nueva evangelización. De ahí que es indispensable que todos los cristianos estén dispuestos a responder a quien pida razón de su esperanza, anunciar con alegría la palabra del Señor, viviendo de verdad el evangelio. El Papa concluyó pidiendo a Dios su ayuda para que durante las sesiones sinodales “nos planteemos juntos cómo hacer, cada vez más eficaz, el anuncio del evangelio en nuestro mundo. Poner en el centro de nuestra vida la Palabra de Dios. Acoger a Cristo como nuestro único Redentor para que su luz ilumine todos los ámbitos de la humanidad: la familia, la escuela, la cultura, el trabajo, desde el tiempo libre, hasta los demás sectores de la sociedad y de nuestra vida. Queridos amigos, continuaremos en siguientes números de nuestra Revista exponiendo y analizando los puntos aprobados en este Sínodo de Obispos, para animar nuestra labor hacia todos, cristianos y no cristianos. Os animo a que volváis a releer lo que nos dice Benedicto XVI en esta primera homilía, al dar comienzo la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos. Hasta la próxima, que Dios os bendiga. P. Vicente Vayá
PERSONAS DE LA HISTORIA
P. Agustín Mª Schouvaloff (1804 – 1859) Perfil biográfico, espiritual, religioso, ecuménico.
El P. Agustín Schouvaloff – cuyo nombre de pila era Gregorio – nació el 25 de octubre de 1804 en San Petersburgo (Leningrado) en una noble y aristocrática familia rusa, de religión ortodoxa, cuyos antepasados habían destacado en la política y en las letras. Habiéndose quedado huérfano todavía niño, fue educado por su madre. Ésta, una vez convertida al catolicismo, sin duda alguna influyó en la futura conversión del hijo. A los ocho años entró como alumno en el Colegio de los PP. Jesuitas, pero pronto pasó a continuar sus estudios en un colegio protestante cerca de Berna (Suiza), donde los jóvenes destacaban por la indiferencia religiosa, más propiamente incredulidad, y sobre todo por el odio hacia el catolicismo. Allí Gregorio “bebía en las fuentes envenenadas de todos los errores religiosos, históricos y filosóficos”. A los 20 años se casó con una noble y aristocrática joven rusa, de religión ortodoxa como él, pero con el deseo de hacerse católica. Deseo frustrado por la muerte, siendo todavía muy joven, después de múltiples sufrimientos. La pérdida de la esposa y de un hijo muy querido sacudió al conde Shouvaloff. Animado y aconsejado por unos amigos compatriotas, que se habían convertido al catolicismo, bajo la guía del santo y docto Jesuita, el P. Ravignan, Gregorio comenzó el camino lento, continuo y seguro hacia la conversión, hasta entrar oficialmente en la Iglesia Católica haciendo la profesión de fe el 6 de enero de 1843 en París.- A partir de ese momento su regla de vida se resume en: oración asidua, recepción frecuente de los Santos Sacramentos, limosnas, penitencias y mortificaciones voluntarias, según confiesa él mismo en el libro “Mi conversión y mi vocación” publicado en París en 1859.- Debido a su “estatus” social, viajaba mucho desde Francia a Suiza, a Austria y a la misma Corte de Rusia, sin olvidar nunca sus compromisos como católico. Más aún cada día se perfilaba en su interior el deseo de consagrarse al Señor. En 1849 se halla en Roma, donde se convierte en un verdadero apóstol de la juventud creando “círculos de jóvenes” para que, alejados del vicio y de la holgazanería, pudieran formar un grupo de cristianos comprometidos. En la misma Roma y más tarde en París, este noble conde, se dedicó al cuidado de los enfermos, a aliviar con la palabra oportuna a los que sufrían y a levantar el ánimo de los oprimidos. Niños huérfanos, abandonados y pobres hallaban en el conde Schouvaloff, o Señor Gregorio como deseaba que le llamasen, a un padre amoroso. Y muchas otras personas acudían a él encontrando a un sabio y afectuoso amigo, siempre dispuesto a escuchar y a aconsejar con sencillez y humildad. Mientras tanto sentía siempre más clara una voz interior que le llamaba a la entrega total al Señor en la vida religiosa. Así lo atestigua él mismo, después de un curso de Ejercicios Espirituales celebrados en París en 1852, cuando escribe: “He visto claro mi objetivo”. Finalmente, una vez acabada su tarea de padre con una educación verdaderamente cristiana de los hijos y una formación humana “digna de su estatus social”, libre de toda preocupación familiar, su sueño y deseo se hace realidad. Estando en Milán durante el verano de 1853, traba amistad con el barnabita P. Piantoni, dando así inicio a las relaciones que poco a poco lo encaminan a entrar en nuestra Congregación. Habiendo superado unas cuantas dificultades, el 20 de diciembre de 1855, el conde Gregorio Schouvaloff es acogido por los Barnabitas en la Casa de Noviciado de Santa María del Carrobiolo (Monza – Italia). Comienza el noviciado el 26 de febrero de 1856 y cambia el nombre de Gregorio por el de Agustín, en memoria del gran convertido San Agustín, obispo de Hipona (África). Según los historiadores, durante el noviciado, Don Agustín mostró “una voluntad indómita, una fe firme, un amor grande hacia Dios y hacia María, que él llamaba con el nombre de Madre, una profunda humildad, una pobreza ejemplar, una perfecta obediencia y, sobre todo, una caridad sin límite hacia los hermanos, a quienes quería como jóvenes amigos”.- Los biógrafos de Agustín subrayan su profunda devoción a María, sobre todo su celo en promover la “Hermandad del Inmaculado Corazón de María para la conversión de los pecadores”, con atención especial a su patria, “lejana de la verdad”, cuya conversión constituía ya el deseo principal de su preocupación, acción y oración. Deseo asumido por su compañero de noviciado, el P. César Tondini, quien dedicó toda su vida a la obra de la conversión de Rusia y, en general, a de la unión de los Orientales con la Iglesia de Roma. Agustín Schouvaloff emitió la Profesión religiosa en Monza el 2 de marzo de 1857 y empezó la preparación a la ordenación Sacerdotal con un solo propósito: vivir la vida religiosa en toda su plenitud como escribía en su diario: “¡Qué locura no tender hacia la santidad, después de haber recibido tantos consejos y exhortaciones, tantas y tan extraordinariasgracias! ¡oh mi Dios, oh abismo de misericordia! Sí, sí, quiero hacerme santo!”. Este religioso tan humilde, sencillo, celoso y en tensión hacia la santidad, tuvo el honor de que los Barnabitas volvieran a Francia a través de sus contactos anteriores con Mons. Dupanloup, Obispo de Orleáns. Comunicó sus deseos al P. Piantoni explicándole que sería de gran provecho para la Congregación abrir casas en Francia. Pronto sus deseos fueron satisfechos. En mayo de 1857 viajó a París, acompañado del P. Magri, huéspedes de los Sacerdotes del Oratorio, desde donde escribía algunos días después, feliz y contento: “aquí revivimos toda nuestra vida de comunidad, la observancia religiosa, el silencio y sobre todo la querida pobreza”. Se trasladó a Gien para fundar un Colegio barnabita y de aquí regresó a Monza para prepararse a la Ordenación Sacerdotal, que recibió el 18 de septiembre de 1857. Unos días después, el 29 del mismo mes, se despidió de los hermanos de Monza y de Milán y, acompañado del P. Mazzucchelli, nombrado Superior de las Casas de Francia, regresó a París. En París se dedica al ministerio del Sacramento de la Reconciliación y de la predicación en muchas iglesias de la ciudad, atrayendo en todas partes muchedumbre de gente que acudía a escuchar su palabra, desde la nobleza hasta el pueblo más sencillo. Además de todo esto, no podemos olvidar las charlas y conferencias a jóvenes de los oratorios, a las hermandades, a religiosas contemplativas, a jóvenes y adultos en diferentes ciudades Francia (Gien, Montargis, Aubigny, etc.). Como él mismo comunicaba al Superior General, estaba siempre “ocupadísimo”. Mención especial merecen sus visitas frecuentes al Obispo de Orleáns, dpnde predicaba Ejercicios y Retiros a los alumnos del Pequeño Seminario, y donde fundó la “Pía Sociedad de los hijos de María Inmaculada” con el objetivo de animar en el bien a la juventud bajo la protección de María. Es bueno recordar que el P. Schouvaloff se preocupó también de los detenidos, a quienes llevaba su palabra como padre con el objetivo de guiarlos por el camino del bien y llevarlos a Dios. ¡Cuántas lágrimas enjugó, cuántos corazones oprimidos alivió, cuántas ovejas descarriadas volvieron al rebaño por su celo pastoral! Jóvenes disolutos eran convertidos por su acción en modelos de vida cristiana, familias afectadas por desgracias encontraban en él consuelo y apoyo, corazones endurecidos se ablandaban por su palabra convincente. A pesar de tanta actividad, no olvidaba nunca sus obligaciones como religioso, esforzándose de “hacerse cada día más santo y perfecto”, pues “vivificaba” toda su acción apostólica con la oración y la meditación de la palabra de Dios. Como apuntan los biógrafos, “era una maravilla contemplar a este hombre de temperamento tan nervioso y activo, pasar largas horas inmóvil, orando ante Dios”. Persona muy dulce, manso, afable con todos, sabía atraer, como un imán, a personas de cualquier condición y edad. Incapaz de pensar y querer el mal, actuaba siempre con rectitud y transparencia, siendo en todas partes imagen y testigo de la bondad del Señor. Por encima y más allá de todas sus actividades apostólicas, el P. Agustín Schouvaloff tuvo siempre, sobre todo en los últimos años de vida, una aspiración: “La conversión de los cismáticos”, siendo éste el mayor de sus deseos a partir de la profesión religiosa. Por eso no cesó nunca de orar y de trabajar infatigablemente para “El retorno de su Patria en el seno de la Iglesia Católica”, manteniendo contacto con dos compatriotas Jesuitas, los PP. Martinoff y Gagarin, y con los numerosos Rusos que vivían en París. Desde el confesionario y el púlpito exhortaba a todos a orar por la conversión de Rusia, animado y estimulado en esto por el Sumo Pontífice Pio IX. A los hermanos de Congregación encomendaba su sueño y escribía, como de un testamento espiritual se tratara: “Espero que un día nuestra Congregación tenga ante Dios y ante la Iglesia el mérito de reconducir a mi pobre país al seno de la verdad”. Palabras y desafío que la Congregación acogió como preciosa herencia dedicándose con entusiasmo a hacer realidad dicho sueño y dicha obra inacabados.- Toca a nosotros continuar y satisfacer así “el último deseo del infatigable apóstol”, “pero desde la visión ecuménica alumbrada y promovida por el Concilio Vaticano segundo que exhorta e invita a todos a orar por “la Unidad de los Cristianos” y no ya por “el regreso de los hermanos separados”. (n.d.r.) Mientras todo hacía presagiar que el P. Schouvaloff pudiera trabajar por muchos años más, le sobrevino inesperada la muerte el 2 de abril de 1859, cuando tenía tan sólo 55 años. Amó intensamente la vida religiosa, como él mismo declaró antes de dejar este mundo: “Oh, ¡es verdaderamente hermoso ser religioso!”. Al recordar esta figura de Barnabita, servidor fiel y cumplidor que multiplicó los talentos recibidos del Señor para el bien de la comunidad eclesial y para la sociedad de su tiempo, podemos aplicarle lo que él mismo escribió: “El hombre, elevando su mente cada día más hacia Ti, Dios mío, puede hacerse semejante a Ti de tal manera que, dejando esta tierra, no tenga que dar más que un paso para lanzarse en el seno de tu eternidad”. A. m. R. c.r.s.p.
EUGENIO PACELLI: Pio XII (2 Marzo 1876- 9 de Octubre 1958) ( El Papa de la humanidad sufriente, en el cincuenta aniversario de su muerte”)
Eugenio Pacelli - Pío XII
Eugenio Pacelli, fue el Papa de la humanidad sufriente, pastor prudente en un periodo extremadamente turbulento y difícil, cuya vida transcurrió en confianza y abandono en las misericordiosas manos de Dios. Su largo pontificado de diecinueve años está marcado por el contexto prebélico, bélico y postbélico en el que se desarrolló. Comenzó en el año 1939, medio año justo antes del comienzo de la II Guerra Mundial. Tras la guerra, finalizada en 1945, queda una Europa con millones de seres humanos muertos y grandes pérdidas y destrucciones además de unos regímenes ateos y antirreligiosos, comenzando, por otra parte, la guerra fría. No es casualidad, por esta razón. Que su lema episcopal fuera “Opus iustitiae pax” (La paz es obra de la justicia). Tras las cenizas de la guerra, la sociedad se hacía poco a poco menos cristiana, y el Pastor de la Iglesia, ponía, quizás sin saberlo, las bases para el Concilio Vaticano II, dando respuestas a una sociedad cambiada y desafiante frente a la realidad de la Iglesia. Nace Eugenio Pacelli (futuro Pío XII), el 2 de marzo de 1876 en el barrio romano del Gianicolo. Su familia está formada por varios juristas de la Santa Sede, como su padre, Fillipo, y su hermano Francesco. Cursa los estudios eclesiásticos en el Pontificio Ateneo del seminario romano de San Apolinar y en la Pontificia Universidad Gregoriana. Se doctora en Teología y en Derecho Canónico y Derecho Romano. El 2 de abril de 1899 recibe las órdenes sagradas, siendo destinado a la Secretaría de Estado, siendo papa reinante León XIII. Más tarde es nombrado subsecretario de la Congregación para los Estudios Eclesiásticos y Extraordinarios, colaborando después en la preparación del Código de Derecho Canónico de 1917. De manos del papa Benedicto XV, el 3 de mayo de 1917, recibe la ordenación episcopal, con el título arzobispal de Sardi, siendo enviado como nuncio a Baviera, con sede en Munich. El año siguiente estalla la I Guerra Mundial siendo más tarde, en 1920, destinado como nuncio en Berlín. El papa Pío XI lo crea cardenal a finales de 1929 y en enero del año siguiente es nombrado secretario de Estado del Papa. El año1939, tras la muerte del Papa Pío XI, comienza el cónclave. En el segundo día, tercera votación, es elegido Papa Eugenio Pacelli, tomando el nombre de Pío XII. En esta época se cernía sobre Europa la II Guerra Mundial, es por lo que el nuevo Papa clama al mundo: “Nada ser pierde con la paz… Todo se pierde con la guerra”. Esta guerra marcará los seis años de pontificado. Este acontecimiento le conllevará las acusaciones de silencio ante el holocausto, silencio al que se a referido nuestro actual Papa Benedicto XVI, cuyas reflexiones son suficientes para dejar zanjada la cuestión, así como las actuaciones a favor de los judíos durante la guerra realizados por Pío XII y la defensa de los muchos líderes religiosos judíos. De la misma manera destacan los servicios a favor de la ciudad de Roma, desprotegida y bombardeada, simulando al Papa San León Magno. Tras el final de la II Guerra Mundial, el mundo se divide en dos bloques, comenzando lo que se llamará la Guerra Fría. El comunismo tiraniza en esta época Europa oriental e intenta acabar con el cristianismo, que resiste en las catacumbas, con personas emblemáticas como los cardenales Stepinac, Mindszenky o Wynszynski. También se produce en esta época la nacionalización de la Iglesia en China. En la segunda parte de los años cincuenta, mientras la Iglesia crece y la figura de Pío XII es aclamada por los católicos, el Papa alienta a los políticos católicos a seguir con fidelidad la Doctrina Social de la Iglesia, naciendo lo que conocemos como la Unión Europea, cuyos creadores eran políticos democristianos como Schuman, Adenauer y De Gasperi. Hombre de frágil salud desde sus años de seminarista, entrega su alma a Dios tras horas de agonía durante el alba del 9 de octubre de 1958 en la villa pontifica de Castelgandolfo. Será el Papa Pablo VI, antes Secretario de Estado suyo, quien abra el proceso de beatificación, que actualmente está en espera del decreto de reconocimiento de virtudes heroicas. Destaca en el Papa Pio XII una gran devoción a la Santísima Virgen, publicando numerosos documentos, homilías y encíclicas como la Fulgens corona. Pero destaca en este ámbito la proclamación solemne del dogma de la Asunción de María a los cielos el 1 de noviembre de 1950, reconociendo así una verdad de fe vivida y celebrada durante siglos por el Pueblo de Dios. También es destacable su amor a la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús, publicando la encíclica Auretis aquas. En las encíclicas Mystici Corporis Christi, Divino Afflante Spiritu y Mediator Dei, pone sólidas bases para levantar el edificio del Concilio Vaticano II, de forma que se puede considerar a Pío XII como precursor de éste.
( Alberto de Mingo Pavon - Extracto de la revista ecclesia)
MUNDO BARNABITA Filipinas El 23 de febrero a las 15 hs. en la capilla dedicada al Espíritu Santo del Seminario del Verbo Divino en Tagaytay, en las Filipinas, los diáconos Ferdinand Dagcuta y Roan Cipriano Abarque, del Escolasticado San Pablo, han sido ordenados sacerdotes por Mons. Luis Antonio Tagle, Obispo de Imus. Pascua a Kabul Semana Santa llena de celebraciones para la comunidad católica internacional de Kabul en Afganistán. P. Moretti, superior eclesiástico de la misión sui iuris, el miércoles Santo a celebrado con cinco capellanes militares de los varios ejércitos (estados Unidos, Italia, Francia y Portugal). Un particular momento se ha vivido el Lunes, cuando P. Moretti a Confirmado a 34 militares italianos en Campo Invicta, sede principal del ejército italiano en Kabul. Una celebración intensa que ha contado con la presencia de Embajador italiano. Brasil centro-sur Gran fiesta entre los Barnabitas de Brasil centro-sur, el diácono Sanzio Luiz Ferraz Almenida, el sábado 3 de Mayo, ha recibido la ordenación presbiteral por manos de Mons. Hugo María Van Steekeleburg, en Jacinto, su ciudad natal. El día siguiente P. Sanzio Luiz ha celebrado su primera misa en la iglesia parroquial dedicada a San Antonio de Padua. Año paulino: celebraciones. Bolonia: Sábado 28 de Junio a las 17,30 en la basílica de S. Paolo Maggiore el Cardenal Arzobispo de Bolonia, Calo Caffara ha abierto solemnemente el Año Paulino con la celebración de las Vísperas en latín, animadas por la “Schola Gregoriana Benedicto XVI”. Presentes además de las dos familias paulinas (Barnabitas y Regiliosas Paulinas del Beato Giacomo Alberione) una representación de la Orden de Malta, el Superior General de los PP. Barnabitas, el Provincial con su consulta, las comunidades de S. Luis y S. Pablo, el Vicario Pastoral de Bolonia, varios sacerdotes y el P. Anatoly Grytskiv del Patriarcado de Constantinopla y numerosos fieles de la parroquia y de la ciudad. Domingo 29 de Junio Solemnidad de los SS. Pedro y Pablo, a las 10 hs. solemne celebración eucarística en S. Pablo Maggiore, presidida por el barnabita Mons. Sergio Pagano, prefecto del Archivo Secreto Vaticano y concelebrada con el P. general de los PP. Barnabitas, los PP,. Provinciales de Italia junto con los Pp. Barnabitas de Italia Norte y sur. Lunes 30 de Junio en la iglesia de S. Antonio Abad del colegio S. Luigi ha tenido lugar una Hora de Adoración Eucarística guiada por el P. Franco Ghilardotti. Milán: El 5 de Julio a las 18 hs. solemne concelebración en S. Barnaba, presidida por el P. general, con la participación de diversos cohermanos de las comunidades milanesas de Lodi y un grupo de Angélicas. Encuentro paulino de las Provincias de Latinoamérica: Entre los días 29 de Julio y 1 de Agosto ha tenido lugar en Luján, Argentina, en la casa de espiritualidad de los Hermanos Maristas un encuentro entre los cohermanos de América Latina. Ha dirigido las reflexiones el Dominico y biblista P. Gabriel Napole, sobre el tema “San Pablo: Apóstol y Evaneglizador”. Decreto sobre la celebración de la Conversión de San Pablo. Con fecha 30 Mayo la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha publicado un decreto autorizando la celebración, el domingo 25 de Enero (tercer domingo del tiempo ordinario), de la Santa Misa de la conversión de San Pablo. Preparación a la Profesión Solemne Ha terminado en la Casa de Ejercicios Espirituales de Eupilio la preparación a la Profesión Solemne de 12 de nuestros clérigos, llegados de diversas naciones: Brasil, Chile, Filipinas, República Democrática del Congo y Polonia. El retiro ha tenido lugar los días del 3 al 9 de Mayo, ha sido dirigido por P. Antonio Gentili, y ha concluido con la con celebración eucarística presidida por el P.General. Nombramientos El 19 de Junio 2008 el P. Vicerrector Académico Sergio Baslianel, Jesuita, ha nombrado al P. Filippo Lovison nuevo director del departamento de Historia de la Iglesia de la Facultad de Historia y Bienes Culturales de la Iglesia de la Pontificia Universidad Gregoriana. Y en fecha 27 de Junio wel Rector de la Gregoriana Gianfranco Chirlanda, jesuita, ha nombrado al mismo P. Lovison Consultor de la Colección Miscelanea de Historia Pontificia. El Arzobispo de Trani a Nombrado a P. Enrico Sironi miembro de la Comisión Diocesana para la animación ecuménica en este año paulino. Ordenación sacerdotal en Bukavu El 10 de Agosto en Katana-Bukavu, en la república Democrática del Congo, el diácono Etienne Marie Ntale ha sido ordenado sacerdote por Mons. François Xavier Maroy Rusengo, obispo de Bukavu. Posteriormente, el 15 de Agosto, P. Etienne ha celebrado su primera misa en Bagira, su pueblo natal. El horizonte de la India se alarga El 1 de Junio han tomado posesión de la nueva residencia, gracias al P. Tidkham, superior de los Betarramitas y al Hno. Gerard. La comunidad está formada por el P. Frank Papa y P Vaeghese y doce estudiantes. Cuatro son teólogos del año pasado y ocho nuevos llegados.
NOS HAN PRECEDIDO
Nace el 28 de Marzo de 1921 en Valentano (Viterbo). Después de los primeros estudios va a Génova (1932), a la casa Misionera de los PP. Barnabitas. Después del Noviciado en Monza, profesa por primera vez el 29 de Septiembre de 1937. Estudia teología primero en Milán y después en Roma. Profesa solemnemente en S. Felice a Cancello el 10 de Agosto de 1942. Es ordenado sacerdote en Roma el 18 de Diciembre de 1943, con solo 22 años. Es destinado como Superior al Real colegio Carlo Alberto de Moncalieri. Se inscribe en la Facultad de Letras de la Universidad de Turín y al mismo tiempo enseña latín, griego e italiano en el Real Colegio. En 1976 es enviado a Turín a la Parroquia S. Dalmazzo al tiempo que da clases en los colegios turineses. este año habría celebrado los 65º de ordenación sacerdotal, pero el Señor le llamó el 8 de Febrero de 2008; celebrará el acontecimiento en la casa del Padre participando a la perenne liturgia del cielo. P. Gaetano Barbieri (1924-2008) P. Gaetano nació en Piltello el 2 de marzo de 1924. Tras sus primeros estudios es enviado a Cremona y más tarde a Voghera para continuar sus estudios (1937-1942. Tras el Noviciado en Monza (1942-1943) profesa el 8 de Septiembre del 43. Continua sus estudios en el Estudiantado S. Pablo de Florencia; comienza la teología en Milán y la termina en Roma, donde es ordenado sacerdote el 8 de Abril de 1950, había profesado solemnemente en Monza el 8 de Septiembre de 1947. Destinado a Lodi como vicerrector del colegio S. Francisco, consigue el título de profesor de Educación Física, no termina la licencia en Letras el tener que dedicarse a tiempo pleno a la promoción vocacional. En la época los seminarios de Cremona y Voghera acogen un gran número de alumnos gracias a su trabajo y al de otros padres. En la segunda mitad de los años cincuenta y en los sesenta su trabajo se concretiza en la fundación de un Instituto laico femenino nacido oficialmente en 1962 con el nombre de Discípulas del Crucifijo, aprobado diocesanamente el 5 de Mayo de 1993. En 1983 es destinado a la formación de los estudiantes del Congo durante diez años. A su vuelta es destinado a S. Alejandro de Milán para dedicarse a confesar en la iglesia. Una operación a principios de febrero detecto un cáncer. Las Discípulas le acogieron en su casa de Lombardone donde el domingo 17 de Febrero de 2008 volvía al Padre. Su cuerpo ha sido sepultado en el cementerio de Eupilio. P. Filippo Parenti (1909-2008) La tarde del 23 de Junio fallecía en S. Paolo de Florencia. Le faltaba poco para los 99 años. Había nacido en Gossolengo un pequeño pueblo del sur de Piacenza, aquí termina sus primeros estudios en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (1920). Más tarde va al Colegio S. Luigi de Bolonia de los PP. Barnabitas, ayudado por el P. Giuseppe Mambretti entra en el Noviciado de Monza y el 19 de Noviembre de 1929 hace su primera profesión. Estudia teología en Roma terminando con la ordenación en 1933. Su primer destino es a Florencia como vicemaestro de los clérigos de filosofía. De 1934 a 1940 le encontramos en Bolonia, donde termina la universidad, a el debemos la primera catalogación de la biblioteca del instituto. Pocos meses antes de comenzar la segunda guerra mundial vueve a Florencia. En el 62 es destinado como párroco a la parroquia de S. Sebastián en Livorno. El cansancio obliga a enviarle a Perugia (1971), tras pasar por Casauria vualve definitivamente a Florencia, al cerrar el colegio pasa, con gran dolor a la comunidad de S. Pablo. Podemos decir que P. Filippo se ha apagado poco a poco, consumido por los años, el trabajo y su continua actividad. A la Querce le ha dedicado en total 50 años, siendo testigo de su gran crecimiento después de la guerra, como de su lenta caida hasta el cierre. Con su desaparición falta un testigo de nuestra historia de familia y de nuestra identidad espiritual. P. Giovanni Visimberga (1916-2008) Nació el 4 de Junio de 1916 en Terlizzi. En 1928 es dirigido por al Arcipreste a los PP.Barnabitas, estudia en el Vittorino viviendo en la comunidad de S. Bartolome de los Armenios. Al terminar el noviciado en Monza profesa por tres años el 29 de Septiembre de 1934. Estudia en Lodi y en Roma donde profesa solemnemente (12-X-1938) y es ordenado sacerdote (9 Junio de 1940). Es destinado al Colegio Bianchi de Nápoles, donde además de dar clase comienza la facultad de Letras, consiguiendo la licencia en 1949 en Bari. Durante la guerra es enviado a S. Felice, después de los primeros bombardeos sobre Nápoles. Desde 1943 a 1962 le encontramos en wel colegio Davanzati de Trani; del 62 al 65 reside nuevamente en el Bianchi. Después de pasar nuevamente por Trani y Altamura, en 1974 va definitivamente a Trani, como superior y párroco. En los últimos años estaba ingresado en una residencia de ancianos, donde le llegó la muerte el 8 de Septiembre de 2008. P. Gennaro Martoló (1936-2008) Buen napolitado, era sobrino del Hermano Vincenzo Martoló, conocido por todos los Barnabitas que han estudiado teología en Roma. Siguiendo las huelas de su tío va a estudiar a la escuela apostólica de Arpino, bajo la guía de P. Michele Cristallo. De gran inteligencia pero un poco vago, es admitido al Noviciado de S. Felice a Cancello, teniendo por maestro a P. Romualdo D’Alessio. Tras la primera profesión en S. Felice el 11 de Octubre de 1952, estudia hasta 1955 en Florencia. La teología en Roma en la Universidad Urbaniana. Emite la profesión solemne el 11 de Octubre de 1957 y durante el 4º de teología es ordenado sacerdote el 19 de Marzo de 1960. Su primer destino Arpino, como Padre espiritual hasta 1962 que se trasfiere al colegio Bianchi como profesor y como estudiante de Letras en la Universidad Federico II. En 1974 es destinado al colegio Denza como profesor y ayudante del Vicerrector. Del 1985 al 88 desarrolla su actividad como profesar en el colegio S. Luigi de Bolonia, pero debido al clima debe trasladarse nuevamente al colegio Denza, aquí dará un vuelco a su vida dedicándose completamente a la predicación y al sacramento de la reconciliación en la iglesia de Sta. María de Caravaggio, donde había sido nombrado superior. Una diabetes le hizo ir perdiendo fuerzas. Trasladado al S. Felice andó al encuentro del Señor el 12 de Septiembre, en la Memoria del Nombre de María. En su vida terrena supo expresar bien el carisma barnabita: dedicación a las almas a través del apostolado de la oración, de la predicación y del ministerio del perdón. La oración de sus amigos y hermanos le acompañe hasta el trono misericordioso de Dios. Hno. Carlo Rigamonti ( Fratel Carlino) (1907-2008) El peso de los cien años comenzaba a hacerse sentir. Como una vela, Carlino se ha ido apagando. El 26 de Septiembre, a las 22,15 con un sereno suspiro volvía al Padre, después de una vida vivida en sencillez. Desde su pueblo natal, Costamasnaga, viaja a Eupilio. Tras casi once meses, el 27 de Noviembre de 1936, presenta la llamada tercera pregunta en Milán ante el Padre provincial Angelo Riganti y sus Consejeros. El 12 de Mayo del año siguiente va a Como; de aquí a Monza para hacer el Noviciado con el Hno. Angelo Ferreiro, bajo la guía del P. Agostino Mazzucchelli. El 5 de Agosto de 1938 profesa por primera vez. Vuelve a Eupilio para siempre. La profesión solemne la hace el 8 de Agosto de 1944 en las manos del P. Angelo Mauri. A parte de estos breves traslados permaneció en Eupilio hasta el momento en que ha dejado la Colina Brino para el Paraíso. Son 72 años en la misma comunidad. Estamos seguros de que Carlino desde allá arriba continua a amar nuestra casa. P. Luigi Rima (1919-2008) Nació en Perugia el 12 de Junio de 1919, hasta 1935 estudia en su ciudad natal y más tarde, gracias a los PP. Gurlino y Bonini , va a Génova a estudiar a nuestra casa y después en el colegio Vittorino (1931-1936). Hace el Noviciado en Monza y al terminar profesa por primera vez el 29 de Septiembre de 1937. Debido a la guerra la teología la cursa en varias de nuestras casas (Milán, Roma, Florencia). Profesa solemnemente en milán el 19 de Julio de 1941 y se ordenará sacerdote en Roma el 4 de Julio de 1943. Comienza su andadura como sacerdote en el estudiantado S. Pablo de Florencia como Vicemaestro de los estudiantes, al tiempo que va a la universidad consiguiendo la licencia en Letras y especializándose en psicopedagogía. Por muchos años profesar en el colegio la Querce. Poco a poco dejerá la enseñanza para comprometerse a tiempo pleno con la Asociación SAMAPI, dedicada a la atención de niños autistas. En los últimos meses se ha manifestado un tumor. La preocupación por su estado aconsejaba llevarle al hospital el 16 de Octubre, pero la más tarde fallecía. Hombre de consejo y sabiduría, amable con todos. El Señor seguro que le ha reservado el premio que concede a sus amigos más fieles.
NUESTRAS MISIONES DEL CONGO Y RWANDA:
Escuela de Kimpsasa ¿Qué futuro sin enseñanza? Queridos Amigos de los Misiones; Esta pregunta retórica al principio de estas líneas dice mucho del futuro de las nuevas generaciones, sobre todo en los países en vías de desarrollo y especialmente en Africa, donde la enseñanza no es un derecho sino un lujo. Leyendo la dolorosa historia centenaria de los países del continente negro, una mirada panorámica sobre los problemas socio-políticos internos y externos que destruyen la sociedad africana, sobre todo al sur del Sahara, con graves castigos como enfermedades endémicas y epidemias, la alta tasa de parados, el hambre y la falta de estructuras e infraestructuras de primera necesidad… hacen pensar en Africa como una tierra a la que se le niega soñar con el futuro. Hasta ahora, cuando se piensa en identificar las causas profundas de tales males se presenta en primera línea la ignorancia es decir la falta de enseñanza. Por desgracia se ha convertido en un lujo para los niños a cuyas familias les falta lo mínimo necesario. Al principio de cada año escolar las aulas están sobre pobladas (entre 40 y 60 niños). Pero al terminar el año solo la mitad llega a la meta. La otra mitad es obligada a abandonar por falta de 10 o 20 dólares que cuesta la mensualidad. En los países africanos como la República Democrática del Congo donde el sueldo es irrisorio y a veces ridículo es difícil hablar de enseñanza para todos. En este país, sirva como ejemplo, el salario mínimo es de 78 dólares al mes. ¿Cómo afrontar el coste de la enseñanza mencionado en una familia con una media de cinco niños con este salario de miseria? Por esto, queridos Amigos de las Misiones, la ayuda para el estudio es la iniciativa más válida que pueda dar a las nuevas generaciones un motivo de esperanza en un futuro mejor. El Dispensador de toda gracia lleve a término todos vuestros proyectos. Cordialmente P. Fabien, barnabita (Faltan Artículos en esta sección)
JUNTO AL BELÉN Y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre (Lc.. 2,7-8)
Me sumerjo, señor, en estos días navideños en un radiante mar de entrañables recuerdos. Percibo el suave contacto, maravillosos anhelos, de mi lejana niñez.
Ha cesado el tumulto, en mi interior reina el silencio, la dormida naturaleza despierta de un mágico sueño, y en el ambiente se escucha anunciado por los ángeles, ¡ GLORIA al Rey de los cielos!
Junto al Portal de Belén se elevan con clarines de paz, mis infantiles recuerdos: el Niño-Dios que sonríe sobre el forraje y el heno, entre la vaca y la mula y los ángeles del cielo.
Venid conmigo, amigos, acercaos con paso lento, ved como nos mira el Niño Jesús, el Hijo de Dios, de José y de María nuestro hermano y salvador.
De amanecer son sus ojos con los matices del alba, es menudo, pequeñito, tibio y suave, piel de manzana; su celestial sonrisa, emanada de María, nos acaricia el alma.
Decid, amigos, decid conmigo: Aunque los tiempos cambien, y nos quieran robar, recibida de nuestros padres, nuestra fe de milenios, siempre estaremos contigo junto al humilde Portal.
Nos uniremos, Jesús, en esta Noche Santa, para decirte, mi Niño, que siempre recibirás nuestro auténtico amor, con ingenuos villancicos que brotan del altar del corazón.
Decid, amigos, decid conmigo
¡ALELUYA, ha nacido el Salvador.
P. Vicente Vayá
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