Somos un grupo de adultos que sentimos una gran
inquietud: encontrar a Dios en los hermanos y a través de la fe.
Venimos reuniéndonos desde hace
aproximadamente unos diez años. Intentamos profundizar en la fe de forma que
en un proceso valiente de maduración hagamos nuestro el mensaje de Jesús. A
través de vivencias personales y comunitarias como cristianos unidos que nos
sentimos, crecemos en conocimientos al mismo tiempo que en edad,
pues no se puede hablar de lo que no se sabe ni se puede dar lo que no se
tiene; actuamos con la máxima libertad, en un camino de búsqueda y
descubrimiento de la verdad que es Cristo. Tratamos de que todo sea sincero,
cercano, transparente, que nada sea impuesto, incoherente ni ajeno, pues lo que
aportamos cada miembro del grupo es muy importante para los demás.
El Catecumenado de adultos
empezó con el p. Carlos que fue el promotor y nuestro primer maestro y guía.
Posteriormente y durante diversos períodos nos acompañaron los PP. Romano,
Justo, Antonio, Vicente Gutiérrez yen la actualidad Vicente Vayá. A ellos
nuestro agradecimiento por su esfuerzo y paciencia que tuvieron con nosotros.
Desde el primer momento,
nuestro elemento de trabajo ha sido la Biblia, y también "Camino de
Emaús" II, III y el IV actualmente. Durante el año celebramos alguna
Eucaristía, terminando los cursos con una convivencia con todo lo que ello conlleva.
A lo largo de nuestro caminar,
hemos tenido problemas y decaimientos, personas que se han retirado del grupo,
a las que recordamos con mucho cariño, y otras que se han ido incorporando,
permaneciendo todavía algunos de los fundadores y pioneros.
En la actualidad constituimos
el grupo unas 15 personas, motivadas, ilusionadas y con ganas de aprender
siempre, pues somos conscientes de lo poco que sabemos.
Nuestro objetivo es que cada
uno de nosotros, desarrolle la tarea para la que se halle motivado y
capacitado, como cristiano comprometido al servicio de su parroquia y de los
hermanos: ... variedad de servicios y dones y un sólo espíritu" (San
Pablo).
“Animamos a
todas las personas que lo deseen a participar en nuestros encuentros. Dios
vive y está presente en nosotros y en todo lo que nos rodea”.
¡Un abrazo!